Olivia Wilde vuelve a ponerse detrás de las cámaras con ‘La Invitación’, una comedia que reúne a Penélope Cruz, Seth Rogen y Edward Norton en un retrato descarnado y divertido sobre lo que pasa cuando dos parejas muy distintas se miran de frente. Se estrena el 16 de octubre solo en cines.

La premisa es un clásico que funciona cuando se ejecuta bien. Angela y Joe, interpretados por la propia Wilde y Rogen, llevan una vida en pareja cómoda. Demasiado cómoda. La rutina se ha comido la emoción y la espontaneidad, aunque ninguno de los dos parece dispuesto a admitirlo. Todo cambia cuando sus vecinos, Pina y Hawk, entran en escena. Penélope Cruz y Edward Norton dan vida a esa pareja magnética que lo descoloca todo y empuja a Angela y Joe a abrirse a experiencias que no tenían en el mapa.
Dos parejas. Dos formas opuestas de entender la vida. Y una noche que lo pone todo patas arriba. El planteamiento recuerda a títulos como ‘Un dios salvaje’, ‘Perfectos desconocidos’ o la reciente ’53 Domingos’: pocas localizaciones, mucho diálogo y la tensión de ver cómo las máscaras se van cayendo.
La película no sale de la nada. Está basada en ‘Sentimental’, la cinta española de Cesc Gay estrenada en 2020, que a su vez partía de la obra teatral del propio director. Ese origen teatral se nota en la propuesta: el juego de poder entre cuatro personajes encerrados en una situación que se les va de las manos. Wilde toma ese material y lo pasa por su filtro, con una mezcla de sátira, comedia de situación y drama que busca el equilibrio entre la risa y el golpe seco.
‘La Invitación’ tuvo su estreno oficial en el Festival de Sundance, y la crítica la ha señalado como el trabajo más seguro y maduro de Wilde como directora. Un salto respecto a lo que mostró en ‘Súper empollonas’ (2019), aunque sin perder ese tono irreverente y fresco que hacía funcionar aquella ópera prima. Lo que cambia es la mirada: aquí hay más libertad, más control del registro y una honestidad que no esquiva las grietas de la vida en pareja.
El cuarteto protagonista es difícil de ignorar. Wilde y Rogen como la pareja acomodada tienen un registro que pide comedia incómoda. Cruz y Norton como los vecinos que lo dinamitan todo aportan una energía completamente distinta. La fuente describe que los cuatro se apoderan de la historia, y con esos nombres no cuesta creerlo.
Lo que plantea la película toca un nervio real. No se queda en la comedia fácil sobre matrimonios aburridos. Va a los miedos, a lo que no se dice, a la institución del matrimonio como estructura que a veces se mantiene por inercia más que por convicción. Wilde lo aborda con humor y contundencia, sin filtros, y eso es exactamente lo que puede separarla del montón de comedias románticas que llegan cada temporada.
16 de octubre. Solo en cines. ‘La Invitación’ tiene el reparto, tiene el origen literario y teatral, y tiene a una directora que parece haber encontrado el tono exacto para contar lo que pasa cuando abres la puerta de casa a alguien que te obliga a mirarte de verdad.
