El cine español ha cerrado la primera mitad del año con una recaudación de 59 millones de euros, una cifra impulsada en gran parte por el fenómeno Torrente en las salas.

El dato confirma lo que ya se intuía: la saga creada por Santiago Segura sigue siendo un motor capaz de arrastrar a millones de espectadores al cine. Pocas franquicias españolas pueden presumir de ese efecto tractor sobre la taquilla nacional.
59 millones en seis meses es una cifra que habla por sí sola. El llamado ‘efecto Torrente’ no solo engrosa los números de la propia película, sino que genera un arrastre que beneficia al conjunto del cine español. Más gente en las salas significa más oportunidades para el resto de estrenos nacionales.
La industria española lleva años buscando títulos capaces de competir con las grandes producciones internacionales en su propio terreno: la taquilla. Que una franquicia de humor tan reconocible siga funcionando como evento cinematográfico dice mucho de su conexión con el público.
El primer semestre deja un panorama esperanzador para la producción nacional. Los 59 millones recaudados sitúan al cine español en una posición que invita a mirar el resto del año con cierto optimismo.



