El segundo largometraje documental de Izaskun Arandia tendrá su première mundial en el Festival de San Sebastián. La película rastrea la historia de su bisabuelo, Miguel Barga, asesinado en 1936 tras abandonar Tolosa para volver a su pueblo natal en Burgos.

La directora guipuzcoana, nacida en Tolosa en 1972, convierte su propia historia familiar en el punto de partida de algo mucho más grande. A finales de 1935, Miguel Barga dejó a su familia y regresó a Burgos. Poco después, la familia recibió la notificación de su muerte en el contexto de la guerra. Su cadáver nunca fue devuelto.
Durante décadas, esa muerte fue un tabú en la familia. Nadie preguntaba. Nadie respondía. Hasta que en 2018 el programa de identificación de ADN de Gogora, Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos, identificó sus restos. Aparecieron muchos datos, pero dos preguntas esenciales quedaron sin respuesta: ¿por qué se fue y por qué lo mataron?
‘Irailak’ persigue esas dos preguntas y las conecta con una herida colectiva. Noventa años después del inicio de la Guerra Civil, miles de personas en España siguen esperando para descubrir dónde mataron a sus familiares y por qué. El proceso de exhumación sigue abierto. Sigue inacabado.
La propia Arandia lo explica con claridad: «Siempre me ha interesado la Guerra Civil, quizás porque mi familia se vio afectada por ella y el fantasma de la guerra siempre estuvo presente en mi casa». No es un interés nuevo. Su primer trabajo como productora, ‘Agur Esatea’ (2012), ya abordaba las consecuencias del conflicto a través de la historia de los 4.000 niños evacuados al Reino Unido tras el bombardeo de Gernika. Catorce años después, la guerra vuelve a cruzarse en su camino. Esta vez con su propia sangre.
Hay algo que la directora deja claro sobre la memoria familiar: nunca hubo una sola versión. «Parte de la familia siempre ha pensado que decidió volver temporalmente a su pueblo a cuidar de sus tierras y otros que abandonó a mi temperamental bisabuela y a sus hijos», reconoce. La película no busca zanjar el debate, sino enfrentarlo. «¿Cuál de las dos versiones estaba en lo cierto? O ¿es que simplemente nuestra memoria es una reconstrucción interpretativa del pasado?».
Detrás de la película hay un equipo con recorrido en el documental vasco. Amaia Merino, co-directora de ‘Non dago Mikel?’ junto a Miguel Ángel Llamas ‘Pitu’, de ‘Fantasía’ con Aitor Merino, y responsable del montaje de ‘Asier ETA Biok’, forma parte del equipo técnico. La producción corre a cargo de IZAR Films y Ametza Films, con la participación de EITB, la colaboración de Berria y el apoyo del Gobierno Vasco.
‘Irailak’ llega a San Sebastián con una historia que no necesita artificio. Un bisabuelo que se fue, una familia que calló y un país que todavía tiene cuerpos bajo tierra sin nombre ni explicación. Eso es lo que Arandia pone delante de la cámara. Y eso es exactamente lo que hace que este documental merezca atención antes de que se apaguen las luces en la sala.



