El largometraje musical dirigido por Álex Tejedor y Miquel Verd ha completado su fase de filmación tras varios meses de producción entre el País Vasco, Navarra y Cataluña. Ahora entra en postproducción, donde queda por delante el trabajo con la música y los efectos especiales.

La cifra es lo primero que llama la atención. 16 millones de euros de presupuesto. Financiación íntegramente privada. Sin plataforma de streaming detrás. Eso convierte a ‘El mundo era nuestro’ en la producción independiente española con mayor inversión que se recuerda, y en uno de los largometrajes más caros de la historia del cine español sin respaldo de una gran plataforma.
Detrás del proyecto está Sin Parpadear, la productora de Jordi Carbonell y Oriol Cardús, que ya había aplicado su modelo de financiación en títulos como ‘Una pistola, una bala y un oso panda’ (5 millones) o el cortometraje ‘Cookies’ (2 millones), protagonizado por Gabino Diego. Carbonell lo explica así: «Nuestro modelo de producción se basa en la interpretación conjunta de los artículos 39.7 y 36.1 de la LIS y su correcta aplicación trasladando al inversor la bonificación fiscal correspondiente a su inversión». Desde 2022 han sacado adelante 11 producciones entre documentales, cortometrajes y largometrajes.
El reparto mezcla nombres del musical con rostros conocidos de la ficción televisiva. Ana San Martín y Guido Balzaretti encabezan el elenco. A su lado, Natalia Millán, Pablo Puyol y Daniel Diges, tres intérpretes con un pie en la escena musical y otro en la pantalla. El reparto se extiende con Nerea Roldán, Alberto Closas, Diana Roig, Alexandre Ars, Stefan Weinert, Pauline Galler, Julia Möller, María Pau Pigem, Marisa de Stefanow, Nacho Brande, Rodo Gener, Queralt Albinyana, Eva Diago, Paula Argüelles, Alexandra Palomo y Genís Lama.
El equipo técnico va en la misma línea de ambición. Marc Orts, ganador de 7 Premios Goya por películas como ‘El orfanato’, ‘Lo imposible’ o ‘La sociedad de la nieve’, firma la supervisión de sonido y mezclas. Lluís Castells, con 3 Goyas por ‘Anacleto: Agente secreto’, ‘Eva’ y ‘El orfanato’, supervisa los efectos visuales. Nerea Torrijos, ganadora del Goya a mejor vestuario por ‘Akelarre’, se encarga del vestuario. El diseño de producción es de Marc Mateu, con ‘Blade Runner 2099’ en su currículo. Daniel Losada asume la dirección de fotografía.
La película nace de ‘Sergi & Irina’, un cortometraje que acumuló 41 premios y 97 candidaturas en 58 festivales internacionales. De ahí sale la historia. Mallorca, 1939. Sergi Fortezza conoce a Irina Valls durante una fiesta de solsticio de verano. Entre ellos surge algo que la guerra se encargará de romper. Antes de separarse, prometen reencontrarse un año después, en el mismo lugar, a la misma hora. Un melodrama musical ambientado en la Segunda Guerra Mundial que sus directores definen como «una fábula de amor en tiempos de guerra». La inspiración viene de un lugar real: la vida de los abuelos daneses de Álex Tejedor en la Dinamarca ocupada por los nazis.
Tejedor firma también el guion, las canciones y sus letras. La banda sonora la compone junto a Sergio Llopis. Cada pieza del engranaje apunta a lo mismo: una apuesta total por el musical cinematográfico en un país donde ese género casi nunca ha tenido presupuesto para existir de verdad.
Que una producción independiente española cierre un rodaje de esta envergadura sin una plataforma detrás dice algo sobre el momento que vive la industria. O, al menos, sobre lo que es posible cuando alguien encuentra la manera de financiarlo. Ahora falta lo más difícil: que la película esté a la altura de la cifra.



