Netflix estrenará el 6 de noviembre ‘Desprotexida: El crimen de Pazos’, película documental que reconstruye el caso real de Isabel Fuentes. El proyecto llega una semana antes de que la plataforma lance la serie de ficción ‘El crimen de Pazos’, producida por Bambú Producciones.

La historia de Isabel Fuentes es de las que no se olvidan. En abril de 2015, unos supuestos ladrones la dejaron al borde de la muerte en su propia casa, en la aldea de Pazos, en Verín. El sargento de la Guardia Civil que llevó el caso sospechó desde el primer momento que la versión oficial no cuadraba. Intentó protegerla de una nueva agresión.
No fue suficiente. Treinta y siete días después, Isabel fue asesinada en la habitación del hospital donde se recuperaba. Una mujer que ya se sabía en peligro, en un centro sanitario, rodeada de gente. Muerta igualmente.
Esa es precisamente la pregunta que vertebra el documental. Jorge Laplace, responsable del guion y la dirección, lo resume así: «Cuando conocí la historia de Isabel Fuentes, lo que más me impactó no fue solo el crimen, sino una pregunta incómoda que no lograba explicarme: ¿Cómo fue posible que la asesinaran en un hospital cuando se sabía que estaba en peligro?». Laplace, al que el público cinéfilo conoce por ’30 años de oscuridad’, dirige una película que recoge testimonios de investigadores, médicos, familiares, vecinos y periodistas.
Detrás del proyecto está True Crime Factory, la productora responsable de ‘Crims’, el programa de Carles Porta que cambió la manera de contar el crimen real en España. El propio Porta ejerce de productor ejecutivo junto a Pablo Fernández Masó. Un equipo que sabe moverse en este terreno y que ya ha demostrado que el true crime en español puede hacerse con rigor y sin morbo gratuito.
Netflix ha decidido jugar una estrategia clara con el caso de Pazos: primero el documental, después la ficción. ‘Desprotexida’ llega el 6 de noviembre. Una semana más tarde aterrizará ‘El crimen de Pazos’, la serie de ficción producida por Bambú Producciones. Dos miradas distintas al mismo caso, en un intervalo de días. No es casual. La plataforma quiere que el espectador llegue a la ficción conociendo ya los hechos reales, las caras verdaderas, el peso de lo que ocurrió.
Lo que plantea ‘Desprotexida’ va más allá del crimen en sí. No se trata solo de saber quién mató a Isabel Fuentes, sino de entender cómo un sistema entero falló a una mujer que ya había sido víctima una vez. Esa grieta entre lo que se sabía y lo que se hizo es el centro de todo. Y es exactamente el tipo de historia que necesita un documental antes que una ficción.



