La película de Ken Russell, protagonizada por Vanessa Redgrave y Oliver Reed, se estrena en España el 16 de octubre restaurada en 4K y con todas las escenas que la censura eliminó durante más de cinco décadas. Es la primera vez que el público puede ver la versión que el director consideró definitiva.

La historia de cómo ‘Los demonios’ ha llegado hasta aquí daría para otra película. Durante 55 años, el filme ha sobrevivido a prohibiciones, mutilaciones y a la condena del Vaticano. Nunca se ha estrenado íntegro en salas comerciales. Hasta ahora.
Russell se inspiró en un suceso real del siglo XVII. En el convento de las ursulinas de Loudun, unas monjas afirmaron haber sido poseídas. El cura Urbain Grandier fue señalado como culpable, acusado de brujería y quemado en la hoguera. Aldous Huxley lo convirtió en novela. Russell lo convirtió en una bomba.
Lo que hizo el director fue usar aquel episodio para atacar el fanatismo religioso, la represión sexual y el matrimonio entre Iglesia y Estado. Mezcló catolicismo con escenas de alta carga sexual y el resultado fue un filme que nació condenado. Demasiado adelantado a su tiempo, como suele decirse cuando algo incomoda a todo el mundo a la vez.
La censura fue brutal. En Reino Unido circuló una versión de 111 minutos. En Estados Unidos, de 108. En ambos casos se eliminaron las escenas más incendiarias, incluida la conocida como «La orgía de Cristo», en la que las monjas descienden una escultura de Jesús crucificado y se masturban con ella. Russell quería 114 minutos. Se los negaron.
«Estas alteraciones le rompieron el corazón a Ken Russell porque el material eliminado no solo contenía parte de su mejor trabajo, sino que también encapsulaba el corazón temático de la película», ha contado el crítico Mark Kermode, amigo del cineasta y responsable de que esta versión exista. Fue Kermode quien rastreó las escenas perdidas durante años, pidiendo ayuda a la oficina de Warner Bros. en Reino Unido y a archivistas independientes. Encontró un rollo etiquetado como «C Cut 89». Ochenta y nueve segundos. Exactamente lo que la agencia británica de clasificación había recortado. Ahí estaba la pieza que faltaba.
Russell pudo montar su versión definitiva en 2004. Solo se proyectó una vez en cines, en el BFI Southbank de Londres. Después, silencio. Tim Everett, quien ayudó a localizar el material, ha confesado que la resistencia vino de dentro del propio estudio: «No estaban nada contentos conmigo por haber hecho esto». Desde Burbank no querían que esa versión viera la luz.
El historial de obstáculos es largo. En los años 70, el filme fue prohibido en 17 ayuntamientos británicos. Donde se exhibió, lo hizo con calificación X. En Finlandia estuvo prohibido hasta noviembre de 2001. El Vaticano pidió que se cancelaran sus proyecciones en el Festival de Venecia.
«Sabía que no estaba haciendo una película pornográfica», dijo Russell. «Aunque no soy un político, siempre consideré ‘Los demonios’ como mi única película política. Para mí, trataba sobre el lavado de cerebro, sobre la toma del poder por parte del Estado». Russell murió en 2011 sin ver su película estrenada como él quería.
Lo que ha cambiado es el tiempo y la creación de Warner Clockwork, el sello de cine especializado de Warner Bros. Pictures, que ha hecho posible la distribución. Tras su paso por el festival de Sitges, ‘Los demonios’ llega a las salas españolas el 16 de octubre. Restaurada en 4K. Íntegra. Explícita. Cincuenta y cinco años después, exactamente como Ken Russell la concibió.



