Christopher Nolan ha dejado claro su enfoque hacia el cine al preferir lo real por encima de los efectos generados por computadora. Este enfoque se evidencia en su película ‘Interstellar’, donde el maíz no solo es un elemento narrativo, sino también parte del proceso de producción. Nolan decidió plantar 200 hectáreas de maíz en Calgary, Canadá, para dar autenticidad a las escenas del filme, que tiene lugar en un futuro afectado por la hambruna.

Estrenada en 2014, ‘Interstellar’ se desarrolla en un mundo donde el maíz es uno de los pocos cultivos viables durante el año 2067. La necesidad de representar fielmente este escenario llevó a Nolan a buscar una solución muy concreta. Inspirado por un caso anterior de Zack Snyder en ‘El Hombre de Acero’, donde se plantaron 80 hectáreas de maíz, Nolan optó por duplicar esa cifra para su producción.
El resultado fue doblemente efectivo, ya que no solo cumplió con la visión del director, sino que incluso generó un ingreso extra tras la venta del maíz cosechado. Este detalle se convierte en un testamento del carácter innovador de Nolan, quien busca que su trabajo tenga una conexión tangible con la realidad en un contexto donde el CGI predomina.
En una de las escenas más memorables de ‘Interstellar’, el protagonista, interpretado por Matthew McConaughey, atraviesa el campo de maíz, lo que demuestra cómo esta decisión contribuye al realismo y a la inmersión del espectador en la historia. El enfoque de Nolan destaca en un momento donde muchas producciones optan por efectos especiales en lugar de contar con elementos reales.
Mientras que compañías como Marvel y DC continúan explorando cada vez más el uso de CGI, Nolan sigue perfeccionando su arte, como se evidenció en su reciente obra, ‘Oppenheimer’. En este filme, también decidió recrear una explosión nuclear sin recurrir a técnicas digitales, lo que pone de manifiesto su compromiso con la realidad física en el cine.
Nolan ha comentado sobre el proceso de planificación detrás de la plantación del maíz. Indicó que trabajó estrechamente con sus diseñadores para asegurarse de que cada elemento, incluido el maíz, cumpliera con sus expectativas estéticas y narrativas. Este meticuloso cuidado en la producción resalta su dedicación por ofrecer una experiencia cinematográfica fuera de lo común.
La decisión de Nolan de plantar maíz en lugar de utilizar CGI no solo habla de su filosofía como cineasta, sino que también resalta una tendencia más amplia en la industria cinematográfica. A medida que la tecnología avanza, los directores como Nolan están desafiando las normas y buscando un equilibrio entre lo real y lo digital. Al final, su enfoque podría inspirar a otros creadores a considerar alternativas más auténticas en sus propias producciones.
A medida que la industria del cine evoluciona, los debates sobre el uso de efectos visuales seguirán presentes. Con nuevos proyectos en desarrollo, como la próxima entrega de ‘Oppenheimer’, la pregunta sobre cómo se hará realidad la visión de los cineastas sigue siendo relevante en el contexto actual del cine.
