Fernando Franco ha comenzado el rodaje de ‘Lorca’, una coproducción hispano-belga que reconstruye las últimas semanas de vida de Federico García Lorca, desde su huida de Madrid tras el estallido de la Guerra Civil hasta su fusilamiento en Granada. Nacho Sánchez (‘Mantícora’) protagoniza la película, escrita por Fernando Navarro (‘Verónica’).

El rodaje se desarrolla ya en algunas de las localizaciones más emblemáticas de Granada. El barrio del Albaicín, la Huerta de San Vicente —escenario donde tuvieron lugar los hechos reales— y distintos puntos del centro histórico y alrededores de la ciudad. Seis semanas de filmación que también pasarán por Madrid y Soria.
Franco no cogía un guion ajeno desde que debutó en 2013 con ‘La herida’. Lo ha explicado él mismo con claridad: «He recibido diversas llamadas de productoras con propuestas de guiones para dirigir y, sin embargo, hasta la fecha nunca me he encontrado con ninguno que pensara que fuera idóneo para mí… o que lo fuera yo para el proyecto». La llamada del productor Cristóbal García rompió esa racha. Trece años sin bailar con un guion de otro. Este le convenció.
Junto a Nacho Sánchez, el reparto reúne a Francesco Carril (‘Un amor’, ‘Los años nuevos’), Stéphanie Magnin (‘Segundo premio’, ‘Ventajas de viajar en tren’), ganadora de la Biznaga de Plata a la mejor interpretación femenina en el Festival de Málaga, además de Puchi Lagarde y Pepo Oliva, entre otros.
La película se titulaba inicialmente ‘Anochece’ y cuenta con un presupuesto superior a los 2,5 millones de euros. Recibió un millón de euros en el primer procedimiento de las ayudas generales del ICAA del año 2025. La producción corre a cargo de La Terraza Films, Ferdydurke Films, Ikiru Films, Miss Muerte, Kankana Films, Anochece en Granada AIE y Harald House, con la participación de RTVE, Movistar Plus y Canal Sur Radio y Televisión, y financiación del Fondo Eurimages del Consejo de Europa. LaZona Pictures se encargará de la distribución en cines.
Fernando Navarro, guionista y granadino, ha dejado claro de dónde nace esta historia: «Para un «granaíno» como yo la figura de Federico García Lorca siempre andaba rondando de un modo o de otro. Memoricé sus poemas en el colegio, recorrí los lugares importantes de su vida en el instituto y me hice mayor y aprendí la importancia de la muerte con el Omega de mis queridos Lagartija y Morente». Su intención es directa: «Queremos narrar sus últimos días profundizando en lo siniestro y misterioso de aquella muerte». Despojar al poeta de su poesía y convertirlo en un hombre. Pocos espacios, muy poco tiempo, un único punto de vista. No para entender lo que ocurrió, sino para vivir lo que sintió.
La sinopsis sitúa a un hombre de treinta y tantos años en un tren nocturno hacia Granada. Huye de un Madrid violento en pleno verano. En su ciudad natal no encuentra calma, sino más violencia. Un grupo armado lo encuentra, se lo lleva a una celda. Lo golpean. Lo humillan. Sin explicación, sin motivo. Ese hombre es Federico García Lorca.
Hay algo valiente en la propuesta. No buscar al símbolo ni a la metáfora, sino al tipo asustado en un tren nocturno. Franco y Navarro apuntan al hueso de una historia que se ha contado muchas veces desde fuera y casi nunca desde dentro.



