Robert Eggers ha pasado por el Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges con ‘The Witch’ bajo el brazo. La película de 2015 se ha proyectado dentro de la sección de Clásicos del certamen catalán.

Que una película de hace poco más de una década entre en una sección de clásicos dice mucho de lo que supuso ‘The Witch’ para el género. Eggers debutó con ella y el impacto fue inmediato. Pocos debuts recientes han marcado tanto el rumbo del terror contemporáneo.
El director ha estado presente en Sitges, el escaparate de referencia del fantástico en Europa, acompañando la proyección. Una visita que refuerza el vínculo del festival con los nombres que han definido el género en los últimos años.
‘The Witch’ se presentó en su día como una pesadilla puritana ambientada en la Nueva Inglaterra del siglo XVII. Desde entonces, Eggers ha seguido construyendo un cine con una identidad visual y narrativa que no se parece a nada. Verla en pantalla grande, en un festival como Sitges, es el contexto que una película así merece.



