‘Verity’ entretiene con trampas, buen trío estelar y poca vergüenza

La adaptación de la novela de Colleen Hoover llega con Anne Hathaway, Dakota Johnson y Josh Hartnett formando un triángulo donde casi nada es lo que parece, y donde el entretenimiento pesa más que la credibilidad.

El título en español, ‘La sombra de un engaño’, se queda corto. Aquí hay engaños a paladas. La premisa funciona como un mecanismo de relojería pulp: una escritora desconocida es contratada para continuar la saga de novelas de una autora de éxito que ha sufrido un accidente. Se muda a su casa espectacular. Con su marido espectacular. Y a partir de ahí, todo lo que puede torcerse se tuerce.

Michael Showalter toma una decisión inteligente detrás de la cámara: no intentar lucirse. Deja que el trío protagonista cargue con todo el peso de una historia donde los giros se acumulan sin demasiado pudor. Algunos rozan lo inverosímil. Alguno, directamente, se acerca a lo involuntariamente gracioso. Pero la película no pretende ser un tratado de rigor narrativo. Pretende que pases un buen rato. Y en eso cumple.

Hathaway aparece en su totalidad a través de escenas en flashback —en el presente de la película está muy perjudicada— y cada una de esas secuencias tiene algo magnético. Románticas, intensas, con una actriz que sabe exactamente cuánto dar en cada plano. Dakota Johnson, por su lado, calienta cada escena en la que aparece. La temperatura sube cuando ella está en pantalla. Hartnett, con esa cara de Charles Bronson 2.0 que le describe perfectamente, ocupa el centro del triángulo con eficacia tanto física como psicológica. Un papel envidiable entre dos fuerzas que tiran en direcciones opuestas.

El guion de Nick Antosca no se preocupa demasiado por tapar sus propios agujeros. El cine lleva décadas enseñándonos que un cadáver en el agua sin líquido en los pulmones delata un asesinato, pero aquí se pasa por encima de eso y de otros cuantos trucos con una alegría que casi resulta simpática. La película sabe que es tramposa. Y lejos de disimularlo, lo abraza.

Colleen Hoover tiene un don para construir tramas que al cine le vienen como anillo al dedo. Material adictivo, con ganchos emocionales y narrativos que funcionan mejor cuanto menos los examinas. ‘Verity’ bebe de esa fórmula sin complejos: suspense con algún susto menor, mucho clima erótico y una intriga maliciosa que avanza sin frenos.

El resultado es una película elegante y tramposilla. Entretenida de principio a fin, aunque no resista un análisis demasiado severo. No hace falta. A veces el cine solo necesita un buen trío de actores, una casa enorme con secretos y la desfachatez suficiente para no pedir perdón por sus propias trampas.

Cine y series, en tu WhatsAppEstrenos y noticias en el canal de Butaca Online. Gratis y nadie ve tu número.
Unirme al canal