Las primas Clàudia Serra y Paula Serra han presentado en el Sitges Film Festival su ópera prima, ’11’, una película de terror rodada en catalán y ambientada en el Pirineo andorrano que llegará a los cines el próximo 6 de noviembre.

La premisa es directa y envenenada. Dos monitores y ocho niños se quedan atrapados en un refugio de alta montaña por una tormenta de nieve. Cuando hacen el recuento, hay un niño de más. Nadie sabe quién es. Y las cosas, como era de esperar, se tuercen rápido.
El embrión de ’11’ nació hace seis años como trabajo de fin de grado en la Universitat Pompeu Fabra, donde ambas estudiaban Comunicación Audiovisual. Lo curioso es que al principio no pensaban en terror. «Teníamos la premisa, que nos parecía potente, de esos niños de una agrupación scout que van a la montaña, se quedan atrapados y descubren que hay un niño de más», cuenta Clàudia. «La idea inicial era ir hacia otro género, pero había cosas que no acababan de encajar y un día dijimos: ¿y si tiramos hacia el mal rollo? Y de repente todo fue encontrando su lugar». Entre sus referentes: ‘El resplandor’, ‘The innocents’ (la noruega de 2021), ‘La huérfana’ y ‘El orfanato’.
Niños y nieve. Esas eran las dos condiciones innegociables que las Serra pusieron sobre la mesa cuando la productora Mr. Miyagi Films entró en el proyecto. «En la universidad nos decían «haced alguna cosa más fácil, que podáis controlar», pero nosotras defendimos la idea hasta muerte», explica Paula. No eligieron precisamente el camino cómodo para debutar.
Lo que plantea ’11’ tiene un filo interesante. La película no se molesta en explicar de dónde viene el mal del niño ni si es innato o aprendido. Lo que busca es otra cosa. «Lo que nos interesa plantear es cómo reaccionas cuando te enfrentas a una situación límite que te supera absolutamente, que te hace replantearte todos tus valores», señalan las directoras. «Porque el elemento disruptor que te está poniendo contra las cuerdas es un niño. Y, claro, ¿cómo reaccionas ante la maldad de un niño? Cuando se trata de adultos, todos creemos tener claro dónde están los límites. Pero que el peligro sea un niño cambia las reglas del juego».
Una de las grandes bazas de la película es Mia Sala-Patau, que asume su primer papel protagonista como Àlex, la monitora. Hasta ahora había aparecido en pequeños papeles en series como ‘Això no és Suècia’ y ‘La Academia’. «Buscábamos a alguien que fuera muy natural pero que también fuera capaz de hacer ese viaje de la dulzura a la mala leche y el horror», cuenta Clàudia. «Quedamos con Mia para tomar un café y enseguida tuvimos claro que era ella. Fue pura intuición».
’11’ es una de las cuatro películas españolas dirigidas por mujeres en la sección oficial a competición de Sitges este año. Las Serra, eso sí, no quieren que su género defina los temas que pueden abordar. «El hecho de ser mujeres no tiene que imponer los temas sobre los que hay que hablar», afirma Paula. «Queremos poder contar las historias que nos apetece contar, aunque no formen parte de una supuesta agenda feminista».
Cincuenta años después de que Chicho Ibáñez Serrador preguntara quién puede matar a un niño, dos primas nacidas con apenas un mes de diferencia recogen esa incomodidad y la suben a un refugio nevado del Pirineo. El 6 de noviembre sabremos si el público está preparado para la respuesta.



