La Academia de Cine ha entregado su Premio de Comunicación Alfonso Sánchez a Koro Santesteban, responsable del Departamento de Prensa Española del Festival de San Sebastián desde 1997 y una de las personas que mejor conoce cada rincón del certamen donostiarra.

El galardón, que reconoce la labor de profesionales y medios en la divulgación del cine español, se lo entregó el presidente de la Academia, Fernando Méndez-Leite. Lo hizo en un acto que reunió a compañeros de oficio, responsables del Zinemaldia y periodistas que llevan años trabajando codo a codo con ella.
Santesteban llegó al festival en 1988. Casi cuarenta años. Empezó atendiendo a la prensa extranjera y en 1997 asumió la jefatura de Prensa Española, puesto que sigue ocupando. Hoy dirige un equipo de 30 personas: seis trabajan todo el año, cinco se incorporan en verano y 19 más lo hacen durante los días del certamen. En la última edición, su departamento gestionó la acreditación de 844 periodistas españoles, además de coordinar entrevistas, ruedas de prensa y la cobertura de películas y equipos.
Los números hablan, pero quienes la conocen prefirieron hablar de otra cosa. José Luis Rebordinos, director del Zinemaldia, lo dejó claro: «Es difícil encontrar buenos profesionales, pero más difícil es encontrar buenas personas. Koro es ambas cosas». La periodista Alicia García, en representación de la prensa, fue por el mismo camino: «Koro es sinónimo de sonrisa. Siempre está dispuesta a resolver todo lo que surja».
Las jefas de prensa Nadia López y Ainhoa Pernaute, junto a Elio Seguí, también quisieron subrayar su influencia en el día a día del festival. «Trabajar en el Festival de San Sebastián es una lección constante de cómo se hace este trabajo, gracias a Koro», afirmaron.
En su discurso de agradecimiento, Santesteban repasó la transformación que ha vivido el certamen, el cine y la propia sociedad en estas décadas. Ha visto el traslado de buena parte de la actividad del Victoria Eugenia y el hotel María Cristina al Kursaal. Ha trabajado con cuatro directores del festival —Diego Galán, Manuel Pérez Estremera, Mikel Olaciregui y el propio Rebordinos—, «todos diferentes, en estilo y personalidad». Y conoce de cerca a Maialen Beloki, que asumirá la dirección del Zinemaldia en enero de 2027.
Pero de todo lo que dijo, una frase resume lo que piensa alguien que lleva casi cuatro décadas viendo pasar películas, directores y periodistas por el mismo festival: «El festival y el mundo han cambiado mucho, pero algo permanece: necesitamos al otro. Eso es lo que nos enseña el cine».
Hay premios que celebran lo visible: una película, una interpretación, un guion. Este celebra lo que casi nunca se ve. El trabajo de quien organiza, coordina, facilita y hace posible que todo lo demás funcione. Koro Santesteban lleva haciendo exactamente eso desde antes de que muchos de los periodistas que hoy acredita hubieran pisado una sala de prensa.
