El cine español ha recaudado 59 millones de euros en el primer semestre del año, una cifra impulsada en gran parte por el impacto de ‘Torrente’ en la taquilla nacional.

El dato confirma lo que las salas llevaban semanas reflejando. La franquicia creada por Santiago Segura ha vuelto a funcionar como locomotora para el cine hecho en España, arrastrando público a los cines y elevando las cifras del conjunto de la industria.
Hablar de un «efecto Torrente» no es exageración. Es un patrón que se ha repetido cada vez que la saga ha pasado por cartelera. Cuando Segura estrena, la taquilla española se mueve.
Esos 59 millones sitúan al primer semestre como un tramo sólido para la producción nacional. El reto, como siempre, es que ese tirón no se apoye en un solo título, sino que el resto de estrenos españoles encuentren también su hueco en una cartelera donde competir por cada butaca es cada vez más difícil.
