‘El guardián’, debut en el largometraje de Nuria Ibáñez Castañeda, se estrena mañana viernes 17 de julio en los cines españoles de la mano de Syldavia Cinema. La película llega tras su paso por el Festival de Málaga y con un actor debutante, Basilio Moncada, como único rostro del cartel.

La premisa engancha por lo concreta. Basilio es contratado para limpiar una playa en Bahía de los Ángeles, México. Trabajo sencillo: recoger basura de turistas. Pero su empleador lleva dos meses sin pagarle. Necesita ese dinero para volver con su familia a Estados Unidos, de donde fue deportado hace tres años. No quiere rendirse. No renuncia. Y ahí empieza el problema.
Porque en ese trozo de costa que parece un paraíso prolifera la pesca ilegal de totoaba. Cuando Basilio denuncia a un pescador, todo se tuerce. El sueño se convierte en pesadilla. Lo que arranca como un drama laboral con los pies en la arena se desliza hacia territorio de thriller sin avisar.
Ibáñez Castañeda, que también firma el guion y la producción, lo tiene claro. «La película nació de la idea de descubrir qué mantiene a una persona atada a un lugar. El cine es una herramienta que nos permite pensar distinto y entender cosas que nos son ajenas, es una forma de explorar la empatía a través de la imagen», ha explicado la directora. Una declaración de intenciones que encaja con lo que plantea la película: migración, explotación laboral, violencia estructural y crimen organizado. Temas grandes para una historia que elige contarlos desde un solo hombre y un solo lugar.
La película es una coproducción hispano-mexicana entre Solita Films, Miss Paraguay y Paloma Negra (México). Rodada íntegramente en México y en español. El proyecto se desarrolló en el laboratorio CIMA Impulsa y cuenta con el respaldo del ICAA, Ibermedia y Eficine, además de la participación de RTVE. Un entramado de apoyos institucionales que habla de un recorrido largo hasta llegar a la sala.
Que tanto la directora como el protagonista debuten con este largometraje le da a ‘El guardián’ un aire de apuesta. No hay red de seguridad. No hay nombres conocidos que funcionen como reclamo. Lo que hay es una historia muy pegada al suelo, un escenario que mezcla belleza y podredumbre, y la voluntad de contar algo que no suele llegar a las carteleras españolas.
Mañana en cines. Una ópera prima que elige hablar de los que no pueden irse y de lo que pasa cuando intentan hacer lo correcto en el lugar equivocado.
