‘Tres de más’, la nueva comedia familiar de Mar Olid, ya está en las salas españolas desde el pasado 24 de julio. La película, distribuida por Warner Bros Pictures España, parte de una premisa fantástica con potencial de sobra, pero se queda a medio camino entre la buena idea y la ejecución previsible.

Julia y Ernesto lo tienen todo. Relación envidiable, carreras de éxito y una vida diseñada a su medida. Sin hijos. Hasta que un día despiertan y se encuentran con tres niños que insisten en llamarlos mamá y papá. Así, sin aviso ni explicación. De la noche a la mañana, su vida perfecta se convierte en un caos doméstico del que no saben salir.
Kira Miró y Salva Reina dan vida a esa pareja desbordada. Funcionan bien juntos. La complicidad entre ambos es de lo más creíble de la película y sostiene buena parte del metraje. Les acompañan Luna Fulgencio, Ian Cortegoso y Adriana Bidae como los niños que lo ponen todo patas arriba. El reparto se completa con nombres como Antonio Pagudo, Marta Hazas, Félix Gómez, Carmen Ruiz, Adam Jezierski y Norma Ruiz, entre otros.
El guion lleva la firma de Efrén Tarifa y Almudena Vázquez, y parte del material original de Fabio De Luigi. Es un remake. Y como ocurre con muchos remakes de comedias, la estructura llega ya masticada. Eso puede ser una ventaja o una trampa. Aquí pesa más lo segundo. Los conflictos se desarrollan de forma previsible, las situaciones cómicas se apoyan en fórmulas conocidas y el componente fantástico termina funcionando como excusa para una sucesión de gags de eficacia irregular.
Mar Olid, con trayectoria larga en televisión y películas como ‘Al otro barrio’ y ‘Sin cobertura’, opta por una realización ligera y funcional. El ritmo es ágil, la narración no se enreda en explicaciones sobre el origen de la situación imposible y la película se deja ver sin esfuerzo. Noventa y ocho minutos que pasan rápido. Pero esa misma sencillez transmite falta de ambición. La dirección cumple sin sobresaltos y apenas aporta personalidad propia a un material que pedía más creatividad visual y narrativa.
La fotografía de Luis Ángel Pérez es luminosa y acompaña el tono amable del conjunto. La banda sonora de Vanessa Garde refuerza ese carácter ligero con discreción. Todo funciona de forma correcta. Y ese es precisamente el problema: todo es correcto, nada es memorable.
Los personajes están construidos de manera esquemática. Kira Miró y Salva Reina hacen lo que pueden con lo que tienen, que no es mucho más que los clichés habituales de la comedia familiar. Los niños cumplen su función como catalizadores del caos, pero el guion no les da profundidad suficiente para que su presencia pese de verdad en la historia.
‘Tres de más’ tenía material para construir algo fresco. Una pareja que rechaza la paternidad enfrentada de golpe a una realidad que no ha elegido es un punto de partida con recorrido. Pero la película elige el camino más seguro en cada bifurcación. Humor que rara vez sorprende, desarrollo que no arriesga, resolución que se ve venir. Un entretenimiento accesible para toda la familia que, a cambio de no molestar a nadie, renuncia a dejar huella.



