‘Altas capacidades’, dirigida por Víctor García León y escrita por Borja Cobeaga, ya está disponible en Movistar Plus tras un paso por salas que casi nadie notó. Con Marian Álvarez, Israel Elejalde y Juan Diego Botto en el reparto, es una de las mejores comedias españolas del año y merece una segunda oportunidad.

Pasa demasiado a menudo. Una película española con algo real que contar se estrena en cines, no encuentra su hueco y desaparece en dos semanas. ‘Altas capacidades’ es exactamente ese caso. Discreta en taquilla, casi invisible en la conversación, y sin embargo enormemente afilada en lo que cuenta y en cómo lo cuenta.
La historia sigue a Alicia y Gonzalo, una pareja en esa zona gris de la clase media donde todo es «medio»: trabajos medio estables, economía medianamente solvente, cero lujos. Cuando su hijo empieza a tener problemas en el colegio público, deciden intentar matricularlo en un centro privado de prestigio. Hay una plaza libre. Y ahí empieza todo.
Lo que podría quedarse en una premisa ligera se convierte en un retrato incómodo de las aspiraciones de clase. De esas que parecen alcanzables hasta que te das cuenta de que el sistema no estaba diseñado para dejarte entrar. Cobeaga tiene un pulso de calle muy bien cogido para esto. Sabe escribir comedia que duele sin que parezca que está intentando darte una lección. Y García León encuentra el tono justo detrás de la cámara, tirando de una comedia seca y de cámara fija que rompe con lo que uno espera del costumbrismo español.
El resultado es una película ácida que observa cómo el sistema educativo se enreda con el individualismo económico. Cada personaje quiere lo mejor para su hijo, sí. Pero ese deseo se deforma. Se convierte en competición. En fachada. En un sálvese quien pueda con arquitectura imponente y apariencia lujosa que esconde grietas enormes.
Marian Álvarez, Israel Elejalde y Juan Diego Botto sostienen una película que necesita actores capaces de moverse entre la comedia y el malestar sin que se note la costura. Los tres lo hacen. Y lo hacen con una naturalidad que refuerza esa sensación de estar viendo algo que reconoces, que te resulta cercano aunque no hayas pisado nunca la puerta de un colegio privado.
Hay una escena ambientada en el baño de las niñas que es de lo más divertido y mordaz que ha dado el cine español este año. No es un gag gratuito. Es comedia construida desde la situación, desde la incomodidad, desde ese punto en el que la risa y el ridículo comparten frontera. Eso es lo que hace especial a ‘Altas capacidades’: no busca el chiste fácil, sino el momento en el que la realidad ya es suficientemente absurda por sí sola.
Movistar Plus le da ahora la visibilidad que las salas no le dieron. Y es una de esas ocasiones en las que el streaming cumple su mejor función: rescatar películas que merecían más de lo que el calendario de estrenos les permitió. ‘Altas capacidades’ ya está ahí, esperando a que le des al play. Esta vez no tiene excusa para pasar desapercibida.



