La ópera prima de Martín Jalfen y Miguel Usandivaras ha terminado cinco semanas de filmación en Argentina. La coproducción entre Argentina, Italia y España reúne a Carlos Bardem y Vincenzo Nemolato en un relato sobre la homofobia en el fútbol profesional.

El rodaje se desarrolló en localizaciones de Córdoba y Misiones. Ahora el proyecto cruza el Atlántico: el montaje y la postproducción se llevarán a cabo en España e Italia. Un recorrido lógico para una película que nace de tres países y que ha reunido apoyos del INCAA, Ibermedia, el Polo Audiovisual de Córdoba, IAAVIM, MEDIA Creative, la Film Commission de Torino Piemonte y el Ministerio de Cultura Italiano.
La premisa parte de una pregunta que los directores llevan tiempo haciéndose. «¿Cómo es posible que no existan jugadores de fútbol profesionales en actividad que hayan declarado ser homosexuales? En lugar de intentar responderla, decidimos contar esta historia», explican Jalfen y Usandivaras. No buscan dar una respuesta sociológica. Buscan contar lo que le pasa a un chaval concreto.
Ese chaval es Maxi, una joven promesa que vive en la selva misionera y guarda un secreto: está enamorado de su amigo Julián. Cuando aparecen un cazatalentos italiano y un ojeador curtido, Maxi se enfrenta a una decisión que no admite medias tintas. Perseguir el sueño del fútbol profesional o ser fiel a quien es. El debutante Maximiliano Martínez carga con ese papel. A su lado, Vincenzo Nemolato (‘La quimera’) como el cazatalentos y Carlos Bardem (’30 Monedas’, ‘Papeles’) como el ojeador. Completan el reparto Majo Cabrera (‘Una sola primavera’, ‘Nada’) y Max Suen (‘A metros de distancia’, ‘El placer es mío’).
Los directores describen Misiones como un territorio donde la naturaleza impone su propio ritmo. «Los ríos, la tierra roja y la vegetación parecen existir al margen del mundo, como si conservaran un estado de libertad cada vez más difícil de encontrar», señalan. Un paisaje que funciona como espejo del protagonista: libre hasta que el negocio del fútbol empieza a alterar el equilibrio.
El equipo técnico tiene nombres que conviene anotar. Marcos Hastrup, director de fotografía de ‘Simón de la montaña’, se encarga de las imágenes. Ariadna Ribas, con ‘Pacifiction’ y ‘Creatura’ en su trayectoria, asume el montaje. Marina Raggio (‘Los que vuelven’) firma la dirección de arte y Sol Muñoz (‘Una casa con dos perros’) el diseño de vestuario. Gente que sabe lo que hace.
La producción corre a cargo de Alejandro Israel, Albert Soler y Alessandro Borrelli, con Maite Miqueo y Melina Grevino como productoras ejecutivas. Grevino también asume la dirección de producción. Del lado de las productoras, el proyecto une a las argentinas Ajimolido Films, Jaque Content y Monte Cine con la italiana La Sarraz Pictures, OMDT y la española Mamma Team Sonder. El guion lleva la firma de Matías Corbelle y Leandro Custo.
‘No lo grites’ toca un tema que el cine apenas ha rozado. La homosexualidad en el fútbol profesional sigue siendo un terreno casi mudo, y que una ópera prima plante la cámara ahí, en la selva, lejos de los grandes estadios, dice mucho de las intenciones de sus directores. No es una película sobre el deporte. Es una película sobre lo que el deporte te obliga a callar.



