La actriz y Tom Holland desgranan en una entrevista cómo construyeron la familia que espera a Ulises en la nueva película de Christopher Nolan, estrenada el pasado 17 de julio con Matt Damon como protagonista.

Cuando pensamos en Penélope, el reflejo es automático: la esposa que espera. Leal, paciente, casi decorativa. Anne Hathaway lo sabe y lo dice sin rodeos. «El instinto es pensar que el personaje de la esposa no es especialmente interesante. Pero ¿y si la esposa fiel es, por sí misma, un personaje complejo?», reflexiona la actriz en una entrevista concedida en Londres.
Hathaway cree que el cine tiene una deuda pendiente con este tipo de personajes. «A veces no se le dedica suficiente tiempo ni desarrollo para mostrar la complejidad que tienen», señala. ¿Qué cambia entonces en ‘La Odisea’? Su respuesta es directa: «Esta es una película de Christopher Nolan. Él entiende la complejidad».
Para darle carne a Penélope, la actriz hizo un ejercicio sencillo y revelador. Imaginar a la pareja en el presente. «Es paciente, es leal, es modesta, pero también es mucho más que eso. Es una reina. En cierto modo, ese es su trabajo. Pero ¿qué pasaría si, cuando nadie los ve, ella y Odiseo estuvieran completamente locos? ¿Qué pasaría si fueran salvajes y estuvieran perdidamente enamorados?». La imagen que le vino a la cabeza es concreta: «Si vivieran en la actualidad, serían de esas parejas que van en moto juntas».
Holland, sentado a su lado, fue un paso más allá. «Serían como esa pareja que escaló el Empire State Building». Se refería a Angela Nikolau e Ivan Kuznetsov, los dos escaladores que el pasado 1 de julio subieron al emblemático rascacielos, colgaron una pancarta y terminaron detenidos por la policía de Nueva York después de que él le pidiera matrimonio en la cima. Hathaway asintió: «Encajan perfectamente. Todas esas cosas espectaculares que él hace, si a ella se le permitiera, podría estar justo a su lado. Quizá algún día, en un futuro lejano, así sea».
Para Holland, ‘La Odisea’ ha supuesto su primera experiencia con Nolan. Y no cualquiera: el proyecto más ambicioso del cineasta. Su Telémaco es un joven que busca a un padre que es más mito que recuerdo. El actor reconoce que el guion le facilitó el camino. «Chris es tan reconocido como director que a veces se pasa por alto lo talentoso que es como guionista. En mi caso, todo me resultó muy natural. Solo tenía que seguir las instrucciones».
También ayudó la convivencia previa con Damon. Holland pasó semanas con él antes de empezar el rodaje. «Annie y yo nos hicimos amigos enseguida. Sentí que ella era como mi salvavidas durante el rodaje. Y Matt también lo fue». La conexión se trasladó a la pantalla: «Fingir que echaba de menos a Matt Damon tampoco fue muy difícil, porque estaba emocionadísimo de que él fuera mi padre. Pensaba: ¡quiero conocerlo!». Hathaway y Damon, por su parte, compartían el asombro en la otra dirección: «Matt y yo decíamos: ¿te puedes creer al chico que nos ha tocado? Dios mío, qué maravilloso es nuestro hijo».
Hathaway ya conocía el terreno Nolan. Fue Selina Kyle en ‘El caballero oscuro. La leyenda renace’ y Amelia Brand en ‘Interstellar’, una película que, aunque transcurre en el espacio, comparte algo esencial con ‘La Odisea’: la distancia insoportable entre alguien que viaja y alguien que espera. Esta vez, la espera tiene nombre de reina. Y Hathaway se ha encargado de que nadie la confunda con un adorno del palacio.


