‘La superviviente’: Kike Maíllo disecciona a la mujer que engañó a todo un país con el 11-S

‘La superviviente’ llega hoy a los cines españoles. El nuevo documental de Kike Maíllo reconstruye la historia de Alicia Esteve Pujol, la mujer catalana que durante años se hizo pasar por Tania Head, supuesta superviviente del atentado contra las Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001.

La impostura fue colosal. Esteve aseguró que trabajaba en una empresa de las Torres Gemelas, que fue la única persona que logró salir con vida de la planta donde impactó el segundo avión y que su prometido murió aquel día. Contó su historia de superación en homenajes, eventos y medios de comunicación. Llegó a presidir la Asociación de Supervivientes del World Trade Center. Todo era mentira. Una investigación de The New York Times lo destapó en 2007.

Maíllo ya demostró su fascinación por los farsantes en 2022, cuando rodó un documental sobre el falsificador de arte Oswald Aulestia. Ahora, con el mismo equipo y con Markos Goikolea de nuevo al guion, aborda un caso mucho más turbio. Y lo hace con una decisión inteligente: no juzgar desde la superioridad moral.

La comparación con Enric Marco resulta inevitable. La propia película se encarga de trazarla y de marcar distancias. Si la historia de Marco, analizada por Javier Cercas y filmada en ‘Ich bin Enric Marco’, se lee como un relato de ambición en una época donde ser víctima se ha vuelto casi aspiracional, la de Head/Esteve toma otro camino. Aquí la mirada apunta a la soledad, a la indefensión, a lo que ocurre cuando alguien se vende por un poco de atención y reconocimiento sin medir el precio.

‘La superviviente’ no cuenta con la ventaja que tuvo aquel documental: su protagonista no explica sus razones. Esa ausencia podría ser un lastre. No lo es. Maíllo la sustituye con material de archivo y conversaciones con numerosas personas implicadas en el caso, y mantiene una distancia respetuosa, casi cómplice, propia de quien reconoce las heridas antes de señalarlas.

Ahí está lo mejor de estos 88 minutos. Los dilemas morales que plantea no tienen respuesta fácil. ¿Hasta dónde llega la empatía con alguien que instrumentalizó una tragedia? ¿Es posible entender sin justificar? El documental empuja al espectador hacia esas preguntas con eficacia. Aunque tiene un defecto que le resta fuerza: a menudo se adelanta a las conclusiones, como si no confiara del todo en que el público llegue solo a donde tiene que llegar.

Kike Maíllo ha encontrado en los impostores un territorio que le pertenece. ‘La superviviente’ no es un documental que explote el morbo de la mentira, sino uno que mira a la persona que hay detrás y se pregunta qué la rompió antes de que decidiera inventarse otra vida. Eso, en un género donde el escándalo vende más que la comprensión, ya es bastante.

Cine y series, en tu WhatsAppEstrenos y noticias en el canal de Butaca Online. Gratis y nadie ve tu número.
Unirme al canal