La segunda película española a concurso en la sección oficial del festival de San Sebastián ha sido muy bien recibida esta mañana y coloca a Eduard Fernández como firme candidato en el palmarés que se fallará el próximo sábado.

Dirigida por Roberto Bueso y rodada íntegramente en la Comunidad Valenciana, ‘El mal padre’ cuenta la historia de Santiago Balmes, un reconocido académico y escritor que, enfermo, decide reunir por Navidad a sus tres hijos distanciados en la casa familiar donde veraneaban de pequeños. Paternidades ausentes. Heridas sin cerrar. Una cena que puede dinamitarlo todo o, con suerte, reconstruir algo.
Fernández no se ha escondido al hablar de su personaje: «Había que atreverse a hacer un tío desagradable, y este lo es a ratos. Hay momentos que yo viéndola digo, uf, vaya rasca. Un actor siempre quiere salvarse». No lo ha hecho. Y ahí está parte del mérito. El actor, ganador de cuatro premios Goya, ha definido la película como «muy similar a la vida», con un equilibrio «difícil y bonito» entre silencios y palabras.
Hace justo una década, Fernández se alzó con la Concha de Plata al mejor actor por ‘El hombre de las mil caras’. En 2025 recogió en este mismo festival el Premio Nacional de Cinematografía. Volver al Kursaal es terreno conocido para él, y ‘El mal padre’ le da material de sobra para que la historia se repita.
El guion, firmado por el propio Bueso junto a Óscar Díaz Cruz, dibuja a un hombre narcisista y carismático que siempre se priorizó a sí mismo. Dejó a su primera mujer, con la que tuvo tres hijos, para unirse a otra con la que tuvo una hija más, una joven que estudia en Boston y cuya llegada a la reunión familiar destapa los celos de su hermanastra. Adam Jezierski interpreta a Alberto, el hijo menor, asaltado por las dudas ante su propia paternidad inminente. Meritxell Calvo encarna a la hija mayor, una mujer que desea tener descendencia y no puede, y que arrastra una pregunta envenenada: «Somos una familia de tarados porque no sabemos querernos».
Bueso, que ya pasó por San Sebastián con ‘La banda’ y ‘Llenos de gracia’ en la sección Made in Spain, ha querido evitar una mirada maniquea. «Los hijos de la historia tienen mucho dolor porque han sufrido una ausencia capital en la vida de cualquiera», ha explicado, aunque ha insistido en que la película busca también «reconstruir» algo de esas relaciones rotas. Y ha añadido una confesión personal: «Al convertirse uno mismo en padre descubre que no sabe nada y que es muy difícil ejercer como tal. Yo tengo la sensación de que uno hace lo que puede». La producción corre a cargo de Fernando Bovaira, que pensó siempre en Fernández para el papel protagonista.
Fernández ha hablado del rodaje con un entusiasmo poco habitual en él: «Leí el guion, me encantó y quedé con Roberto. Tenemos un humor parecido y hablamos el mismo idioma. Ha sido un rodaje muy bonito, nos hemos llevado todos muy bien y hemos currado mucho». Otro protagonista de la función es la propia casa de verano, convertida en escenario de reproches, nostalgia y cenas donde todo puede saltar por los aires.
‘El mal padre’ se estrena en cines el 20 de noviembre. Lo que ha dejado esta mañana en San Sebastián es la certeza de que Fernández sigue siendo el actor español capaz de meterse en la piel de un tipo al que no querrías sentarte al lado en Nochebuena y hacer que no puedas apartar los ojos de él.



