El drama brasileño de Gabriel Martins clausuró este viernes la competición por la Concha de Oro en la 74ª edición del Zinemaldia, con diecisiete películas a la espera del palmarés que se anunciará el sábado.

El tercer largometraje de Martins pone el foco en Vicentina, una mujer que busca a los familiares de las víctimas de un accidente de autobús que conducía su hijo. Su objetivo: pedir perdón. Rejane Faria, que da vida al personaje, lo explicó en rueda de prensa tras la proyección en el Kursaal: Vicentina busca «aliviar un poco su corazón pidiendo disculpas por su hijo», porque se siente culpable, «carga con ese peso».
Faria fue más allá al hablar de lo que sostiene a su personaje. «Ella intenta mantenerse en pie. Y eso es muy hermoso de ver, porque realmente cuando el otro muere, tú sigues y no tienes otra opción, tienes que seguir». Una descripción que dice mucho del tono de la película.
El propio Martins reconoció que la cinta habla de «sentimientos que no conseguimos expresar, sentimientos que no conseguimos poner en palabras». Y añadió algo personal: «Eso forma parte de mí, yo soy un poco esa persona que tarda en aprender a decir «te amo»».
El jurado, presidido por el director estadounidense Ira Sachs, deliberará en el restaurante Arzak, como manda la tradición del certamen. Las quinielas de la crítica sitúan como favoritas ‘Tender Loving Care’, de Mike Leigh —que no pudo asistir al festival por una enfermedad autoinmune y reconoció que probablemente no podrá seguir rodando—, ‘The Debut’, de Jesse Eisenberg, con Julianne Moore al frente, y ‘Muyou no hito’, ópera prima de la escritora japonesa Maha Harada.
En la competición también figuran dos latinoamericanas más: ‘Mis muertos tristes’, del chileno Pablo Larraín, y ‘Glaxo’, del argentino Benjamín Naishtat. Brasil, Chile y Argentina plantando cara en la pelea por la Concha de Oro.
Fuera de concurso, la jornada dejó otro estreno que merece atención. ‘El castillo’, serie creada por Isabel Peña y Eduardo Villanueva, reconstruye el auge de las redes de trata de mujeres en España. Está basada en ‘El proxeneta’, el libro de Mabel Lozano. Un thriller con historias cruzadas de policías, proxenetas y jóvenes atrapadas en la explotación sexual, muchas de ellas colombianas.
La codirectora Elena Martín Gimeno explicó una decisión de puesta en escena que define el enfoque de la serie: en las escenas de sexo, la cámara solo enfoca los rostros de los clientes. El objetivo es «entender que alguien que tiene delante una víctima de trata, aunque no lo sepa, cómo puede no detectar señales de desagrado, de miedo, de nervios». Isabel Peña detalló que los guionistas realizaron una investigación de varios años que incluyó entrevistas con trabajadoras sexuales.
San Sebastián sigue siendo el único gran festival europeo que programa series con regularidad desde 2017. Este sábado se sabrá quién se lleva la Concha de Oro. El cine brasileño ya ha dejado su marca en esta edición. Ahora falta ver si el jurado piensa lo mismo.



