El próximo viernes se estrena en salas españolas ‘Amílcar’, el largometraje documental de Miguel Eek que recorre la vida de Amílcar Cabral, líder de la lucha anticolonial en Guinea-Bissau y Cabo Verde, asesinado en 1973.

La película llega con recorrido. Ha pasado por el IDFA de Ámsterdam y el Festival de Gijón antes de aterrizar en los cines españoles. No es un estreno a ciegas.
‘Amílcar’ se construye como un ensayo documental a partir de archivos inéditos y material nuevo rodado en 16 mm. El guion, firmado por el propio Eek junto a Alba Lombardía, imagina la voz interior de Cabral utilizando sus escritos, poemas y cartas como hilo conductor. No busca solo al líder político. Busca al hombre detrás de la figura pública.
El proyecto tiene historia larga. Nació en 2013, cuando Eek vivió una temporada en Cabo Verde y descubrió quién era aquel joven africano que había convertido un sueño de independencia en un movimiento capaz de desafiar al poder colonial portugués. A partir de ahí, años de investigación y entrevistas con familiares, amigos y compañeros de lucha de Cabral.
«En este biopic, busco reivindicar a Cabral, su vida y su pensamiento como una lente para explorar tanto la vulnerabilidad humana como la necesidad de vigilancia», explica el director. Una declaración de intenciones que deja claro el enfoque: no es un documental contemplativo ni una clase de historia. Hay una mirada personal detrás.
La producción es una coproducción internacional con músculo. Mosaic Producciones lidera el proyecto junto a Les Docs du Nord (Francia), Lx Filmes (Portugal), Sysifos (Suecia) y Korikaxoru (Cabo Verde). Cinco países implicados en contar una historia que, por su propia naturaleza, cruza fronteras.
Amílcar Cabral fue agrónomo, poeta, panafricanista y revolucionario. Lideró el movimiento independentista de Guinea-Bissau y Cabo Verde frente a Portugal hasta que lo asesinaron en 1973. Su figura sigue siendo referencia en los estudios postcoloniales, pero fuera de esos círculos su nombre apenas resuena en Europa. Que un documental español lo ponga en pantalla grande este viernes tiene, como mínimo, el valor de abrir una puerta que aquí casi nadie ha empujado.



