El documental de Yuval Abraham y Rachel Szor, que recoge el testimonio de soldados israelíes sobre la matanza de civiles palestinos en Gaza, recibió el Premio Especial del Jurado en la Mostra. La respuesta del gobierno israelí no se hizo esperar.

El ministro de Cultura de Israel, Miki Zohar, ha amenazado con retirar la ciudadanía a los dos directores del filme tras el galardón recibido el sábado en Venecia. Ambos cineastas son israelíes. El documental acusa al ejército de su propio país de genocidio y lo argumenta con rostros, voces y testimonios de quienes participaron en las operaciones.
‘NAZA’ reúne las declaraciones de 24 militares, oficiales y miembros del servicio de inteligencia israelí. Lo que describen son sistemas organizados de asesinato en masa en Gaza, algunos basados en programas de vigilancia y ataque generados por inteligencia artificial. El propio título ya es una denuncia: Naza es el acrónimo militar hebreo para «daño colateral».
La película sitúa estos hechos como reacción a la masacre perpetrada por Hamás el 7 de octubre de 2023. Su sinopsis, recogida por el medio israelí Haaretz, habla de revelar «al detalle los sistemas detrás de las matanzas calculadas de civiles palestinos en Gaza». No es un documental que sugiera. Es uno que señala.
El ejército israelí ha reaccionado insinuando que los cineastas y su película mienten. El exministro de Defensa Avigdor Lieberman ha tachado a Abraham y Szor de «odiadores de Israel». La presión institucional contra el filme es evidente. Y aun así, Abraham ha asegurado que harán todo lo posible por distribuir ‘NAZA’ «de la forma más amplia posible» en Israel. «Los soldados y los oficiales hablaron en hebreo porque querían llegar al público israelí. Querían que los israelíes escucharan lo que ellos hicieron en Gaza», ha explicado el director.
No es la primera vez que estos cineastas ponen la cámara donde más duele. Abraham y Szor ya codirigieron, junto con los palestinos Basel Adra y Hamdan Ballal, el documental ‘No Other Land’, otra denuncia del drama palestino. Aquella película ganó el Oscar en 2025. Ambos directores se definen como activistas que, a través del periodismo y el cine, persiguen que se detengan lo que ellos llaman «crímenes de estado» que Israel comete «ahora mismo» contra la población palestina.
La producción de ‘NAZA’ corre a cargo del diario británico The Guardian, cuyo equipo de investigación ha certificado la veracidad de lo narrado y ha garantizado el derecho legal al anonimato de las fuentes. No estamos ante un trabajo artesanal sin respaldo. Hay una redacción internacional detrás que ha puesto su nombre y su reputación sobre la mesa.
Venecia ha premiado el documental. La crítica presente en la Mostra también lo ha celebrado. Y el gobierno israelí ha respondido con amenazas de destierro legal contra sus propios ciudadanos. Pocas veces una película ha dejado tan claro que el cine, cuando toca donde no se quiere mirar, sigue siendo un arma incómoda para el poder.



