La secuela dirigida por Carles Torrens se ha presentado hoy en el Festival de Sitges coincidiendo con el Día de los Zombis. La película llegará a Prime Video tras su paso por el certamen.

‘Apocalipsis Z: Nuevo mundo’ no adapta directamente ‘Los días oscuros’, la segunda novela de Manel Loureiro. Construye una historia original a partir de algunos de sus elementos. El propio Torrens lo explicó durante la rueda de prensa: los libros, escritos a partir de 2008, resultaron proféticos en cierto modo, pero sus conflictos necesitaban actualizarse para conectar con el espectador de hoy.
Y esa actualización tiene una dirección muy concreta. «Vivimos en un mundo pos-COVID, de populismos y bulos de internet, donde la gente ya no sabe qué es verdad y qué no», señaló el director. La película canaliza esa idea a través de un personaje político que apela a los instintos más básicos de la población. «¿Cómo sería un golpe de Estado hoy? Probablemente iría por ahí, por el populismo», reflexionó Torrens. Los zombis campan a sus anchas, pero el verdadero peligro puede seguir estando entre los vivos.
Uno de los grandes hallazgos visuales es la transformación de una plaza de toros en refugio para los supervivientes. El equipo barajó primero un estadio de fútbol, pero sus dimensiones eran inmanejables. La alternativa taurina ofrecía además un gancho para el mercado internacional. «Como la primera funcionó tan bien en Estados Unidos y en todo el mundo, pensamos que podíamos darles algo muy español», bromeó el director.
Ese éxito internacional no es un dato menor. María Contreras, responsable de producciones originales españolas de Prime Video y Amazon MGM Studios, recordó que la primera ‘Apocalipsis Z’ llegó al número uno de la plataforma y encontró público destacado en Estados Unidos, Brasil y varios países europeos.
Rodar con zombis tiene lo suyo. El equipo contó con unos 200 figurantes en las jornadas más multitudinarias, pero necesitaba que parecieran miles. Cambios de vestuario, colocación estratégica de cámaras y mucha planificación. «Cuando caen al suelo, solo pueden hacerlo los especialistas, no los figurantes. Tienes veinte personas cayendo y debes conseguir que parezca que son cientos», detalló Torrens. La producción volvió a recurrir a un coreógrafo de infectados para diseñar una forma de moverse común, alejada del zombi clásico y volcada en la violencia colectiva, la velocidad y la rabia. «El miedo tiene que venir de la marabunta», defendió el director.
Carlos Alcaide y Julia Martínez recordaron la exigencia física de un rodaje de dos meses en pleno verano con uniformes militares, entrenamientos y secuencias de acción complejas. Un comandante del Ejército español los asesoró durante semanas. Y entre las anécdotas, la de Mario Mayo —al que el equipo bautizó como su «Jason Statham particular»— quedándose con la pierna atrapada en una silla durante una escena de acción y siguiendo como si nada.
El productor Adrián Guerra, de Nostromo Pictures, destacó la evolución de Torrens y la dificultad de ampliar un universo que en la primera entrega era mucho más contenido. «Era un reto gigante y ha estado por encima de todas las expectativas», aseguró.
¿Tercera entrega? Prime Video prefiere no comprometerse. «Vamos a centrarnos en la segunda», respondió Contreras. Torrens, en cambio, dejó la puerta abierta: «Depende del público. Si quieren…». Mientras tanto, ‘Apocalipsis Z: Nuevo mundo’ ya tiene su escaparate en Sitges y una plaza de toros convertida en trinchera contra el fin del mundo. Muy pocos géneros pueden presumir de algo así.



