Danny DeVito ha pasado por el Festival de Sitges con doble motivo: presentar ‘Drag’, la comedia de terror que ha producido junto a sus hijos, y recoger el Gran Premio Honorífico del certamen, que celebra el 30 aniversario de ‘Matilda’.

El actor no ha dejado pasar la oportunidad de mirar atrás. En un encuentro con medios, ha dejado clara su debilidad por los personajes extremos: «A mí me gusta ir a lo grande, así que me encanta El Pingüino, porque Tim me permitió babear y volverme loco». Pero también ha reivindicado el otro lado de su carrera, el de dirigir y trabajar con niños en ‘Matilda’, que definió como «una alegría».
‘Drag’ se ha presentado en la Sección Oficial Fantastic del festival. La película, dirigida por Raviv Ullman y Greg Yagolnitzer, cuenta cómo dos hermanas con una relación complicada, interpretadas por Lizzy Caplan y Lucy DeVito, entran a robar en una casa en una zona rural. El plan se tuerce cuando una de ellas se lesiona en la espalda y el propietario, al que da vida John Stamos, vuelve a la vivienda.
La producción lleva el sello familiar. Danny DeVito ha sacado adelante el proyecto junto a sus hijos Jake y Lucy a través de su productora Jersey Films. Y no se ha cortado al hablar de ello: trabajar con su familia es «lo mejor en el mundo». Lucy ha añadido que no tuvieron dudas al leer el guion. Jake, por su parte, ha destacado la dinámica entre las dos hermanas como uno de los ejes de la película.
El rodaje fue corto e intenso. Veintiuna noches en mitad del bosque. DeVito ha explicado que como productor prefiere dar espacio a los directores para que expresen su visión, del mismo modo que él agradece esa libertad cuando se pone detrás de la cámara.
Los directores han contado que John Stamos fue su primera opción para el papel, aunque creían que no iba a ser posible. «Nos emocionó ver lo que hizo con el personaje. Lo da todo», han asegurado. Sobre el tono de la cinta, han subrayado que buscaron un equilibrio entre el terror y la comedia negra, una película que fuera «divertida de ver en los cines» y que al mismo tiempo sorprendiera. La premisa del dolor de espalda como detonante surgió de su propia experiencia: tienen «mucha experiencia» con ese dolor e intentaron llevarlo al terreno del género.
DeVito ha reconocido que le siguen ilusionando y emocionando «todo» lo relacionado con el cine. Ha recordado su amor por las películas de terror, citando ‘La cosa’ y las cintas de Vincent Price y Roger Corman. Y ha subrayado que en Sitges se han programado algunas de sus producciones, como ‘Pulp Fiction’ o la propia ‘Matilda’, que podrá volver a ver con el público del festival.
Recibir el Gran Premio Honorífico tres décadas después de ‘Matilda’ le hace sentirse «muy honrado». La película, adaptada del libro de Roald Dahl que leía a sus hijos, es un título que lleva en el corazón. La ceremonia de entrega está prevista para la tarde del jueves, el viernes mantendrá un encuentro con fans y el sábado habrá una proyección especial de ‘Matilda’.
Danny DeVito llega a Sitges con ‘Drag’ bajo el brazo y un premio bajo el otro. A sus espaldas, una carrera que va del Pingüino babeante a la profesora Miel, de ‘Pulp Fiction’ a una comedia de terror rodada en veintiuna noches entre árboles. Y sigue aquí, produciendo cine con sus hijos en mitad del bosque.



