La 59ª edición del Festival de Sitges encara su recta final con una jornada cargada de nombres mayores. Robert Eggers ha recibido el Premi Màquina del Temps y ha mostrado un fragmento de su próxima película, mientras que Casey Affleck ha presentado ‘Company’, su nuevo trabajo como director y coguionista.

Eggers recogió el premio por su contribución al cine fantástico. Durante un encuentro con el director artístico del festival, Ángel Sala, el cineasta repasó su trayectoria desde ‘The Witch’, la película que, según sus propias palabras, le cambió la vida. Habló de folk horror, de locura, del papel de las mujeres en el cine de género y de las referencias que alimentaron su revisión de ‘Nosferatu’, nominada a cuatro Oscar.
Lo más goloso llegó al final. Se proyectó un fragmento de ‘Werwulf’, su próxima película, prevista para el año que viene. Eggers sigue excavando en el terror de raíz histórica y Sitges fue el escenario elegido para dar el primer vistazo.
Casey Affleck llevó a Sitges ‘Company’, un cuento gótico sobre tres almas heridas que se debaten entre la venganza y el perdón. El propio Affleck definió la película como un experimento personal que pide paciencia al público. No vendió humo. Pidió que la vieran y compartieran sus impresiones. Esa honestidad dice bastante del tono de lo que ha rodado.
La jornada también dejó otros títulos que merecen atención. ‘Dante’, de Hugo Ruiz, aterrizó en la sección Òrbita con un thriller nocturno que sigue a un conductor de ambulancia atrapado en un conflicto entre bandas criminales. La película forma parte de una trilogía ambientada en los bajos fondos de Madrid y cuenta con Ester Expósito, Vicente Romero y Chino Darín en el reparto. Ruiz citó la influencia visual de ‘Amores perros’ y habló de su interés por llevar a los personajes al límite.
Otro debut que dio que hablar fue ‘Salitre’, ópera prima de la directora vasca Norma Vila. Un thriller psicológico que aborda el miedo de una madre ante la marcha de su hija a Barcelona para estudiar arte. Protagonizada por Nagore Aramburu y Haizea Carneros, la película convierte la casa familiar en un elemento casi vivo y se mueve por la soledad, la paranoia y la distancia emocional. Detalle inquietante: la compositora Aránzazu Calleja explicó que creó sonidos inspirados en la comunicación de ciertas langostas. Eso solo ya da ganas de escucharla.
El terror queer tuvo su espacio con ‘No Rest for the Wicked’, de Kasper Kalle, una historia de amor prohibido entre un marinero y un pescador ambientada en las islas Feroe. Y en la sección Noves Visions, Boots Riley trajo ‘I Love Boosters’, una comedia de estética gótica y colorista que reflexiona sobre la precariedad y el capitalismo, con Demi Moore entre sus intérpretes.
Sitges 2026 tiene todavía cuatro días por delante, pero esta jornada ya deja una marca difícil de borrar. Un fragmento inédito de Eggers, el salto a la dirección de Affleck con algo que no busca complacer y un puñado de películas españolas que demuestran que el género sigue encontrando voces propias aquí.



