La película de Marion Le Corroller se ha llevado el premio a mejor largometraje de la Sección Oficial Fantàstic en la 59.ª edición del Festival de Sitges. Una historia de body horror ambientada en un servicio de Urgencias que convierte la presión profesional en transformación física.

El jurado formado por Fernando de Felipe, Mihail Chirilov y Nicole McControversy anunció el palmarés este sábado. ‘Sanguine’ se impuso al resto de la competición con una premisa que duele de tan reconocible: una médica residente llega a un hospital, el entorno la devora y su cuerpo empieza a cambiar. Así de directo. Así de incómodo.
La protagonista, interpretada por Mara Taquin, es una joven que se incorpora a un servicio de Urgencias marcado por la competitividad. Mientras intenta sobrevivir a las exigencias del puesto, comienza a atender a pacientes de su edad con síntomas extraños. Lo perturbador llega cuando ella misma empieza a experimentar una transformación física que no puede controlar. El hospital deja de ser solo un lugar de trabajo para convertirse en el escenario de algo mucho peor.
Lo más revelador es de dónde sale la idea. Le Corroller no viene del mundo sanitario. Su inspiración nace de su propia experiencia en el sector financiero, un dato que ella misma dejó claro durante su paso por el festival: «Quería que fuera una película de terror porque lo que viví en las finanzas fue terrorífico». La directora trasladó esa vivencia al entorno hospitalario y encontró ahí el vehículo perfecto para hablar de lo que la presión laboral hace con el cuerpo y la cabeza.
El resto del palmarés de la Sección Oficial Fantàstic repartió reconocimientos en todas las direcciones. Joko Anwar se llevó el premio a mejor dirección por ‘Ghost in the Cell’. En interpretación, Jasmine Trinca ganó como mejor actriz por ‘The Spiral’ y Benoit Magimel como mejor actor por ‘Historias de la noche’. El guion fue para ‘Buddy’, de Casper Kelly y Jamie King.
Los apartados técnicos también dejaron nombres. Raphaël Vandenbussche recibió el premio a mejor fotografía por ‘Océano Titánico’. La música de ‘River’, compuesta por Mondo Boys, fue la mejor de la competición. Y Hong Jeong-ho se llevó el galardón a mejores efectos especiales por ‘Colony’.
Dos premios más completaron el cuadro. El premio especial del jurado fue para ‘Drag’, dirigida por Greg Yagolnitzer y Raviv Ullman y producida por Danny DeVito. El Citizen Kane a director revelación recayó en Adrian Chiarella por ‘Leviticus’.
Pero la conversación se la lleva ‘Sanguine’. Hay algo en su planteamiento que conecta con un malestar que no necesita explicación. La idea de que el trabajo te destruye por dentro no es nueva, pero meterla en el molde del body horror y ambientarla en un hospital —un lugar donde se supone que se cura— tiene una mala leche narrativa que el jurado de Sitges ha sabido leer. Le Corroller no hizo un drama sobre el agotamiento laboral. Hizo una película de terror. Y esa decisión lo cambia todo.



