La película francesa de Marion Le Coroller, que ya pasó por las sesiones de medianoche de Cannes, se lleva el premio gordo de la 59 edición del certamen de género. El cine español se queda sin galardones en la Sección Oficial.

‘Sanguine’ es el segundo largometraje de Le Coroller. Y con él se planta en lo más alto de Sitges. La película, protagonizada por Mara Taquin, Kim Higelin y Sami Outalbali, explora el agotamiento laboral desde un ángulo que encaja como un guante en un festival de terror: una enfermedad sangrienta y somatizada. Llegará a los cines españoles de la mano de Adso Films.
La directora pasó por el set de Kinótico en Sitges y dejó una declaración que retrata bien el tono de su cine: «Lo que me alegra mucho de la nueva generación es que creo que está muy comprometida políticamente. Es muy resistente y rebelde. No acepta lo que nosotros aceptamos y tiene un enfoque muy distinto de lo que es el trabajo». Un discurso que conecta directamente con lo que cuenta su película.
El palmarés de la Sección Oficial reparte honores entre nombres muy distintos. ‘Drag’, producida por Danny DeVito, se llevó el Premio Especial del Jurado. Y el indonesio Joko Anwar se hizo con la Mejor Dirección por ‘Ghost in the Cell’, que ya había ganado el Fantastic Fest. Dos galardones en los dos festivales de género más importantes del mundo. Eso es llegar pisando fuerte.
Los premios interpretativos vienen con sello de festival generalista. Jasmine Trinca es Mejor Actriz por ‘The Spiral’, presentada en Venecia. Benoît Magimel es Mejor Actor por ‘Historias de la noche’, presentada en Cannes. Adrian Chiarella se llevó el premio a Mejor Ópera Prima por ‘Leviticus’, mientras que el Mejor Guion fue para Casper Kelly y Jamie King por ‘Buddy’, una comedia negra que mezcla formatos.
El público tuvo su propia favorita. ‘Wildwood’, de Travis Knight, se quedó con el Premio del Público y llega con la etiqueta de firme candidata al Oscar a la Mejor Película de Animación. En el resto de secciones, ‘Hen’ de Nico Scheepers ganó en Noves Visions, y ‘La muerte de Drácula’, de Fernando Martínez y Juan González (Burnin’ Percebes), compartió el premio a Mejor Dirección en esa misma sección con ‘Familia teme enfrentar una nueva noche de terror’, de Cristian Ponce.
Lo que deja claro el fallo del jurado, formado por Giona A. Nazzaro, Valeria Vegas, Andy Starke, Alex Litvak y Merry Colomer, es que el cine español no ha encontrado hueco en la Sección Oficial. Ningún premio. Un dato que escuece, sobre todo en un festival que se celebra en casa.
Sitges 2026 ha apostado por una ganadora que viene del cuerpo, del dolor físico como metáfora política. ‘Sanguine’ no es terror al uso. Es terror que habla de trabajo, de resistencia y de lo que ocurre cuando el cuerpo dice basta antes que la cabeza. Que una película así se lleve el premio gordo dice bastante de hacia dónde mira el festival.



