La ópera prima de ficción de Ana Serret abrió el jueves en Lleida la decimoséptima edición de Som Cinema, el festival del audiovisual catalán que proyectará 57 películas hasta el domingo.

‘Apuntes para una ficción consentida’ es una producción catalana rodada en castellano y en alemán suizo. Una combinación de idiomas poco habitual que encaja con lo que cuenta: la historia de Lea Grand, una actriz suiza instalada en Madrid que pelea por hacerse un hueco en la interpretación mientras lidia con el desarraigo, la precariedad y la barrera del idioma. El personaje está inspirado en Isabelle Stoffel. Y la película funciona como un ejercicio de cine dentro del cine, territorio siempre resbaladizo pero que aquí conecta directamente con la experiencia real de su protagonista.
Serret, cineasta madrileña que debuta en la ficción con este título, acudió a la inauguración junto al productor Xesc Cabot y la actriz de reparto Violeta Rodríguez. En la película, Rodríguez interpreta el contrapunto al personaje de Lea. Dos actrices en momentos profesionales muy distintos. «Ha sido interesante hablar de cine dentro de una película, experimentar la amistad entre dos actrices en dos momentos de carreras muy diferentes», explicó la actriz barcelonesa, que celebró presentar la película en Catalunya aunque el rodaje fuera en Madrid. «Catalunya es mi tierra también», afirmó.
La sesión inaugural tuvo lugar en el auditorio de Cappont de la Universidad de Lleida. El grueso de las proyecciones se celebrará en las salas Screenbox. En total, 57 películas hasta el domingo, 31 de ellas a concurso, con un premio de 2.000 euros para la ficción ganadora. También compiten trabajos audiovisuales de estudiantes de Secundaria y de la propia Universidad de Lleida.
La directora del festival, Judith Vives, aprovechó la inauguración para mirar atrás. Recordó que en las primeras ediciones costaba encontrar películas rodadas en catalán. Ahora, según ella, «se está perdiendo la vergüenza de estrenar más películas en catalán, porque también se está perdiendo el miedo a estrenar una película en catalán que después, si tiene que hacerse en el resto de España, se subtitulan o se doblan y no pasa nada». Vives también subrayó que Som Cinema ha dejado de ser solo un escaparate de proyecciones: «Ha ido creciendo e integrando actividades paralelas que animan a la gente que quiere entrar en esta industria a sacar adelante sus proyectos».
Entre las 31 obras a concurso, una quincena de largos, cortos y documentales tocan temática social. El listado es variado. Hay varias películas con temática LGTBI: ‘La carn’, de Marc Porcel; ‘Cel meu Infern teu’, de Alberto Evangelio; ‘Els mals noms’, de Marc Ortiz; o ‘You are not a real woman’, de Kha Villanueva y Marta Romero. También cine centrado en problemáticas sanitarias, como ‘Cos de Vidre’, de Marc Comabella, que explora la anorexia, o ‘El destí de Panacea’, documental de Iván Zahinos sobre enfermería, fragilidad y las cicatrices que dejó la pandemia. Y el documental ‘Àngela’, de David Casals-Roma, protagonizado por Àngela Mora, la primera gimnasta con síndrome de Down en participar en un campeonato de España absoluto de gimnasia artística.
Som Cinema llega a su decimoséptima edición con una sección a concurso que retrata bastante bien por dónde respira el audiovisual catalán ahora mismo. Menos complejos con el idioma, más pegado a lo social y con ganas de contar historias que no siempre encuentran hueco en circuitos más grandes. Lleida, hasta el domingo, es el sitio donde mirar.



