La película de animación ‘Viva Carmen’, del director francés Sébastien Laudenbach, inauguró el Festival de Sevilla con una relectura de la ópera de Georges Bizet que da la vuelta a su relato original para ofrecer una mirada feminista sobre el personaje de Carmen.

Laudenbach, director de ‘¡Linda quiere pollo!’ (2023), toma como punto de partida el relato breve de Prosper Mérimée y la ópera de Bizet para crear algo completamente distinto. El protagonismo recae en una voz ausente en la historia original: un niño, ayudante de un afilador ciego que posee la capacidad de anticipar el futuro observando las chispas que saltan de las navajas que afila.
Ese niño corre por una Sevilla decimonónica animada con una paleta de colores que va del magenta al encarnado, intentando evitar el destino de Carmen. La propuesta visual hace que la pantalla se transforme constantemente, con tonalidades que se asocian a los celos, la pasión y el resto de emociones que atraviesan la historia.
La música de la ópera sigue presente, pero cumple una función distinta. La partitura funciona más como eco que como eje central del relato, como el escenario de un sueño compartido en lugar del motor de la acción.
«La ópera trata de una mujer fatal que enloquece a los hombres. Para mí el destino de Carmen es morir para que no la olvidemos», explicó Laudenbach. La película aspira a restituir a Carmen, víctima en una sociedad masculina, su dignidad y su derecho a ser recordada.
Laudenbach no es el primero en desmontar este material. Godard transformó a Carmen en una terrorista en ‘Nombre: Carmen’, y Saura la colocó en el núcleo de un juego de espejos cinematográficos en el que el deseo actuaba como detonante. El trabajo del director francés comparte esa voluntad de cuestionar esquemas, si bien lo hace desde la superficie misma del dibujo animado.
Una de las secuencias centrales de la película reúne a un grupo de mujeres que cantan y bailan las canciones que convirtieron a Carmen en lo que es: el personaje, la ópera, la novela y la mujer. ‘Viva Carmen’ no modifica el relato original, sino que lo prolonga a través de esas voces colectivas.



