Penélope Cruz y Javier Bardem compiten por el León de Oro con ‘Búnker’, la nueva película de Florian Zeller. Un matrimonio español en Londres, un encargo para diseñar un refugio subterráneo para un multimillonario y una grieta que lo devora todo desde dentro.

Zeller, el dramaturgo y director francés que ya demostró su pulso con ‘The Father’, no eligió a Cruz y Bardem por capricho. «Desde el principio quise que actuaran juntos», explicó en Venecia. «Es una manera única de observar la vida de una pareja, de difuminar la frontera entre realidad y ficción». Esa frontera es exactamente donde se mueve toda la película.
Bardem interpreta a Miguel, un arquitecto de éxito que lleva diecisiete años casado con Sofía, a la que da vida Penélope Cruz, responsable de literatura extranjera en una editorial británica. Viven en Londres, aparentemente integrados. Pero hay algo en la mirada de ella que ya anuncia tormenta desde las primeras escenas.
El detonante llega cuando Miguel recibe el encargo de diseñar un refugio subterráneo para un multimillonario tecnológico que recuerda inevitablemente a Mark Zuckerberg. Paul Dano da vida a ese magnate obsesionado con sobrevivir a una catástrofe que él mismo ha contribuido a provocar. Bardem proyecta una pirámide invertida enterrada bajo tierra. No celebra el poder. Lo esconde.
Lo que empieza como un trabajo se filtra en el matrimonio. Sofía cuestiona las implicaciones morales del proyecto. Después cuestiona las decisiones de Miguel. Y después, el propio equilibrio de lo que han construido juntos. El búnker deja de ser un encargo y se convierte en espejo: los miedos, los secretos, las defensas que los dos han levantado entre ellos.
Zeller explicó de dónde nació la idea: «Un día leí que uno de estos multimillonarios estaba construyendo un búnker. Me pareció una paradoja: alguien que había conectado a las personas estaba creando un plan B para aislarse». Nadie cita abiertamente a Zuckerberg en la película, pero el retrato no necesita nombres.
Cruz fue recibida con una ovación en la sala de prensa. Ella misma explicó que actúan juntos «más o menos cada cinco años» y que en el pasado rechazaron propuestas con papeles que no les parecían adecuados. «Esta vez entendimos que estaríamos protegidos. El director nos pidió nuestra experiencia, no nuestra vida». Una frase que dice mucho sobre cómo funciona la pareja cuando se pone delante de una cámara.
Los dos se mojaron con la actualidad. Cruz señaló que, pese al pesimismo general, hay una señal de esperanza: «Los jóvenes se están dando cuenta y hablan de política más que antes». Bardem fue más directo ante la prensa italiana: «Hay muchos países europeos que se están volviendo cada vez más extremistas».
‘Búnker’ compite por el León de Oro con un planteamiento que habla del presente sin levantar la voz. Un matrimonio que se resquebraja. Un magnate que entierra su miedo en hormigón. Y una pregunta que flota sobre todo lo demás: si los que conectaron al mundo ahora quieren escapar de él, qué dice eso del mundo que hemos construido.



