La producción española que llevó a Christian Bale a una de las transformaciones físicas más extremas de la historia del cine está disponible en Prime Video. ‘El maquinista’, rodada íntegramente en Barcelona en 2003, se ha ganado con los años la etiqueta de película de culto.

Bale interpreta a Trevor Reznik, un trabajador de fábrica consumido por un insomnio brutal que le provoca alucinaciones. Su cuerpo y su mente se desmoronan al mismo tiempo. Sus compañeros empiezan a apartarse de él. Lo que queda es un descenso al abismo filmado con precisión quirúrgica por Brad Anderson.
Lo que mucha gente no sabe es que, a pesar de estar ambientada en la costa oeste de Estados Unidos, ‘El maquinista’ era una producción española de la cabeza a los pies. Castelao Productions, Filmax y el productor Julio Fernández estaban al frente. Casi todo el equipo técnico, artístico, de vestuario y de efectos especiales era español. Una película americana que en realidad se cocinó en Barcelona.
Aitana Sánchez-Gijón tuvo un papel destacado en el reparto como la camarera de un bar de aeropuerto que se convierte en uno de los pocos refugios emocionales del protagonista. Alguien amable en un mundo turbio. Su interpretación le valió el Premio Barcelona a la mejor actriz en 2004, y sigue siendo quizá su trabajo con mayor proyección internacional.
Sánchez-Gijón fue testigo directo de la famosa transformación de Bale. Durante los cuatro meses de rodaje, el actor bajó hasta los 55 kilos a base de café, una manzana y una lata de atún al día. La actriz lo recordaba así en una entrevista con el diario El Comercio: «No hablaba con nadie porque tenía las energías justas para grabar. Estaba en un estado de reposo, en espera». Una imagen que dice más sobre el método de Bale que cualquier documental.
La relación de Bale con España venía de lejos. Con solo 13 años había rodado parte de ‘El imperio del sol’ de Spielberg en territorio español. Pasaron más de quince años hasta que volvió por motivos de trabajo. Y lo hizo para dejarse la piel —literalmente— en Barcelona.
En taquilla, ‘El maquinista’ apenas recaudó 8,2 millones de dólares en todo el mundo. Con un presupuesto de 5 millones, el resultado fue discreto. Pasó casi desapercibida en salas. Pero las buenas críticas, el impacto visual de la transformación de Bale y el hecho de que al año siguiente el actor protagonizara ‘Batman Begins’ hicieron el resto. El DVD primero. Las plataformas después. El boca a boca siempre. ‘El maquinista’ creció en silencio hasta convertirse en lo que es hoy: una película que todo cinéfilo acaba viendo tarde o temprano.
Ahora está en Prime Video. Y si hay algo que no ha perdido con el paso de los años es la capacidad de meterse debajo de la piel. Literalmente.



