‘First Man – El primer hombre’ aparece en la programación del Festival de San Sebastián. La película de Damien Chazelle con Ryan Gosling al frente encuentra su hueco en la agenda del Zinemaldia.

Chazelle llegó a San Sebastián con una película que cuenta la historia de Neil Armstrong y su camino hacia la Luna. No desde la épica del traje espacial y la bandera, sino desde la intimidad de un hombre que arrastra pérdidas y apenas sabe gestionar lo que siente. Ese enfoque fue lo que separó a ‘First Man’ de cualquier otra película sobre la carrera espacial.
Gosling hace lo que mejor sabe hacer: contener. Su Armstrong es un tipo que mira hacia delante porque mirar hacia dentro le resulta insoportable. Hay pocas interpretaciones recientes tan físicas y tan silenciosas al mismo tiempo.
El festival donostiarra ha incluido el título en su catálogo, aunque los detalles concretos sobre la sección o la fecha de proyección no se han precisado por el momento.
Lo que sí está claro es que ‘First Man’ encaja en un festival como el de San Sebastián. Es cine de autor con presupuesto de estudio, una combinación que cada vez cuesta más encontrar. Chazelle rodó las secuencias dentro de la cápsula con cámaras de 16 mm para que el espectador sintiera la claustrofobia real de aquellos astronautas. Nada de planos generales bonitos. Todo apretado, sucio, ruidoso.
Que el Zinemaldia programe ‘First Man’ es un recordatorio de que algunas películas ganan con el tiempo. Esta es una de ellas.



