Jennifer Lawrence reveló detalles sobre su historia con Quentin Tarantino, que incluyen dos oportunidades de colaborar que no se concretaron. La primera fue para “Los odiosos ocho”, donde Tarantino escribió el personaje de Daisy Domergue pensando en ella. Sin embargo, la actriz decidió rechazar el papel, que finalmente fue interpretado por Jennifer Jason Leigh. Lawrence ha expresado su arrepentimiento por esta decisión en el podcast “Happy Sad Confused”.

La segunda oportunidad llegó con “Érase una vez en… Hollywood”. En este caso, el papel de Sharon Tate fue para Margot Robbie. Según Lawrence, la presión pública y los comentarios sobre su apariencia influyeron en la decisión de no ser considerada para el papel. La actriz afirmó que algunos comentarios en internet la hacían sentir que no era lo suficientemente guapa para interpretar a Tate, un factor que le afectó y que ella misma se cuestiona.
Debra Tate, hermana de Sharon, también comentó sobre la elección de Robbie, destacando que aunque ambas son talentosas, su elección fue incentivada por estándares de belleza específicos. Debra indicó que Margot Robbie se asemejaba más a lo que ella considera representar a su hermana, dejando entrever que la percepción de la belleza puede jugar un papel relevante en el proceso de selección de actores.
Tarantino, por su parte, reconoció que aunque consideró a Lawrence, en realidad pensó en ella para otro papel en “Érase una vez en… Hollywood”. Se habló de que podía interpretar a Squeaky, un personaje vinculado a la secta de Charles Manson. El director mencionó que no sucedió porque “algo no funcionó” durante el proceso.
La conexión entre Lawrence y Tarantino ha sido objeto de interés a lo largo de los años. Si bien las oportunidades de colaborar no se concretaron, el director ha elogiado públicamente la labor de la actriz. Esto subraya la complejidad del mundo del cine, donde factores externos pueden influir en las decisiones creativas y en la pareja artística que se forma.
El impacto de estas decisiones sobre la carrera de Lawrence ha sido significativo. La actriz ha logrado éxitos en otros proyectos, y su camino ha evolucionado con el tiempo. Sin embargo, estas oportunidades perdidas también demuestran cómo la percepción pública puede afectar a los profesionales en la industria.
A medida que las dinámicas en Hollywood continúan cambiando, es posible que en el futuro surjan nuevas chances para que una colaboración entre Jennifer Lawrence y Quentin Tarantino se materialice. Por ahora, los fanáticos se preguntan si eventualmente veremos a estos dos talentos trabajar juntos en un próximo proyecto.
