A pesar de haber transcurrido 14 años, "John Carter" de Walt Disney continúa como la película que ha generado más pérdidas en la historia del cine, con un total de 160 millones de dólares. El filme, dirigido por Andrew Stanton y estrenado el 9 de marzo de 2012, se convirtió en un referente de fracasos en taquilla, marcando un hito negativo que perdura hasta hoy.

La película, que contaba con un alto presupuesto y alojaba efectos especiales en 3D, no logró recuperar ni una parte significativa de su inversión. La producción fue sobrepasada por las expectativas y terminó por ser vista como un fallo total, lo que tuvo repercusiones considerables para Disney en su momento. El estudio nunca se recuperó del impacto que tuvo este coste.
"John Carter" se basa en la historia de un veterano de la Guerra Civil que, tras un misterioso encuentro, se transporta a Marte, donde enfrenta diversos desafíos y conflictos. A pesar de tener un elenco con actores destacados como Taylor Kitsch y Lynn Collins, la trama no resonó con la audiencia, resultando en un rendimiento muy por debajo de lo esperado.
El impacto económico de la película ha sido tan significativo que, incluso ajustando las pérdidas a la inflación, "John Carter" mantiene el récord. Si bien "La Isla de las cabezas cortadas" ocupa el segundo lugar en esta lista, sus pérdidas no se comparan con las de esta cinta de ciencia ficción, lo que continúa generando análisis y discusiones sobre la industria.
En una reciente entrevista, Taylor Kitsch, protagonista del filme, reflexionó sobre la experiencia de rodar "John Carter". Sin embargo, destacó que los fracasos cinemáticos son generalmente el resultado de múltiples factores, y no achacó la culpa a su trabajo o al del director. Su optimismo se evidencia cuando menciona que es solo una pequeña parte de un engranaje mucho más grande.
A pesar de la mala recepción inicial, "John Carter" ha encontrado una segunda oportunidad en plataformas de streaming, donde algunos espectadores han comenzado a redescubrirlo. Esto ha abierto la puerta a un análisis más matizado de la película, aunque su reputación como el mayor desastre de taquilla persiste.
Disney, por su parte, ha continuado adelante con otros proyectos, pero el fracaso de "John Carter" sigue siendo un recordatorio de los riesgos asociados con la inversión en grandes producciones. No hay duda de que la industria cinematográfica continúa aprendiendo de este tipo de situaciones.
A medida que la historia de "John Carter" se sigue analizando, queda la pregunta de si podremos ver alguna vez un intento de reinvención o continuación de esta narrativa en algún formato futuro. Las opciones de revisión en esta industria siempre están abiertas.
