La película ‘Made in China’, dirigida y protagonizada por John Liu, se ha consagrado como un fenómeno singular en la historia del cine español, no por su calidad, sino por su notoriedad como una de las peores películas de artes marciales. Estrenada en 1983, este filme se desarrolló en la Costa Brava y representa las ambiciones equivocadas de un artista marcial taiwanés que logró un acuerdo de coproducción entre España y Hong Kong en una época donde el cine de acción oriental empezaba a ganar popularidad en Occidente.

Liu, quien se presentó como un antiguo amigo de Bruce Lee, utilizó una biografía falsa para atraer financiación. Durante su estancia en España, fabricó relatos sobre su vida, alegando haber sido un agente de la CIA y haber entrenado a personal de inteligencia. A pesar de estas afirmaciones infundadas, logró captar la atención de varios productores españoles, lo que le permitió producir un filme que, lamentablemente, fue un cúmulo de incoherencias y despropósitos cinematográficos.

La trama de ‘Made in China’ gira en torno a un presunto plan de guerra fría y técnicas de combate inverosímiles. A pesar de su premisa ambiciosa, el resultado fue una mezcla de escenas mal editadas, diálogos ridículos y una narrativa confusa. El propio Liu se interpretó a sí mismo en un estilo que parodia las mejores intenciones del cine de acción, creando un producto final que no supo conectar con el público, condenándolo al estigma de ser una obra de ‘serie Z’.

La filmación, que se realizó en inglés, incluyó actores de diversas nacionalidades, pero la falta de cohesión y calidad en la producción fue evidente. Entre el equipo se encontraba el actor Martín Garrido Ramis, quien recordó que el rodaje estaba plagado de tensiones y conflictos. Liu, por su parte, no solo mostró arrogancia, sino que también tomó decisiones arriesgadas en las escenas de acción, lo que llevó a incidentes en el set, incluyendo uno en el que un compañero resultó herido.

Un aspecto sorprendente de la película fue su estrategia de marketing, que incluyó referencias a eventos reales ocurridos durante la grabación. Liu decidió incorporar imágenes de un accidente aéreo en su filme, presentando los cuerpos de las víctimas sin su consentimiento, lo que resulta en una manifestación extrema de falta de ética en la industria cinematográfica. Esta acción, junto con la confusión narrativa de la película, consolidó aún más su reputación como una de las peores producciones.

La carrera de John Liu continuó de manera sombría tras el estreno de ‘Made in China’. Su vida estuvo marcada por problemas legales y acusaciones de actividades delictivas en su país. Fue arrestado por una serie de delitos relacionados con la explotación de mujeres, lo que condujo a su condena y encarcelamiento en España. Las historias en torno a su figura son tan intrigantes como su película, lo que ha generado un culto alrededor de ‘Made in China’ en el ámbito del cine de terror y de ‘culto’.

Aún hoy, ‘Made in China’ es vista como un ejemplo de la ambición desmedida de un cineasta que no pudo materializar sus sueños en pantalla, dejado en su lugar un legado de ridiculez y aversión. Su notoriedad ha llevado a que se analice con interés en festivales de cine de culto, donde se recuerda como un hito de cómo no hacer cine. La figura de John Liu, a medida que se revelan más detalles de su vida, sigue siendo objeto de estudio en la cinematografía contemporánea, destacándolo como un perfil que fusiona el mundo del cine con el del crimen de maneras trágicas.

Pronto, la conversación sobre ‘Made in China’ podría revivir con nuevas proyecciones y análisis en el circuito de festivales de cine de culto. Se espera que los debates en torno a su impacto continúen, destacando cómo la memoria de este proyecto, a pesar de sus fallas, ha encontrado un lugar en el discurso cultural contemporáneo.

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