La película dirigida por Paul King y protagonizada por Timothée Chalamet ya se puede ver en Prime Video. ‘Wonka’ cerró 2023 con 632 millones de dólares en taquilla mundial y más de dos millones de espectadores solo en España.

No es poca cosa. La precuela de la historia creada por Roald Dahl funcionó como un reloj en salas y ahora llega a la plataforma de Amazon para quien se la perdió o para quien quiera repetir. Y hay razones de sobra para hacerlo.
La película retrocede en el tiempo para contar los orígenes de Willy Wonka. Un joven soñador que lleva siete años recorriendo el mundo y regresa con una idea fija: abrir su propia tienda de chocolate y cumplir la promesa que le hizo a su madre. Lo que encuentra al llegar es una ciudad controlada por grandes chocolateros que no piensan dejarle hueco. Ni un centímetro.
El Wonka de Chalamet no es el excéntrico ermitaño que ya conocemos. Es un chaval que no sabe leer ni escribir, que confía en todo el mundo y al que precisamente esa ingenuidad le sale cara. Acaba atrapado en una lavandería, trabajando para saldar una deuda que nunca debió contraer. Allí conoce a Noodles, una niña huérfana interpretada por Calah Lane, y a otros personajes que han caído en la misma trampa. Juntos montan un plan para vender los chocolates de Wonka a escondidas y reunir el dinero necesario para abrir la tienda.
Paul King, el responsable de las dos películas de Paddington, sabe manejar este registro como pocos. Fantasía, aventura, humor y números musicales conviven sin que el conjunto chirríe. Es cine familiar de verdad, no cine infantil disfrazado. Y luego está Hugh Grant como Lofty, un Oompa-Loompa que se lleva algunos de los mejores momentos cómicos de toda la película. Grant haciendo el payaso con dignidad. Eso tiene mérito.
632 millones de recaudación mundial no mienten. ‘Wonka’ conectó con un público enorme porque hizo algo que parece sencillo pero no lo es: contar una historia de orígenes sin traicionar al personaje original y sin aburrir a nadie por el camino. Ahora está en Prime Video, lista para una tarde de sofá en la que no hay que pensar demasiado en qué darle al play.



