Kristen Stewart presenta su debut como directora con ‘La cronología del agua’, un filme que busca incomodar al espectador. Programado para estrenarse el 9 de enero de 2026, esta película tiene como protagonista a Lidia Yuknavitch, cuyas experiencias vitales son duras y desgarradoras. Stewart se aleja de fórmulas exitosas y ofrece una narrativa desafiante que incomoda intencionadamente. La película incluye elementos visuales y sonoros que pueden desconcertar al público.

El enfoque de Stewart recuerda la necesidad de romper con la comodidad del cine contemporáneo, que muchas veces ofrece entretenimiento ligero. La directora ha señalado que su intención es crear una obra que invite a la reflexión y que quebre la sensación de familiaridad que en ocasiones caracteriza al cine comercial. ‘La cronología del agua’ no se alinea con el tipo de propuestas que predominan en plataformas de streaming, donde la comodidad del espectador es prioritaria.
La historia aborda temas complejos como la violación y la recuperación, reflejando el viaje emocional de su protagonista. En una entrevista reciente, Stewart explicó que el proceso para llevar esta historia a la pantalla no fue sencillo. Hablar de experiencias tan incómodas y personales presenta un desafío no solo para la directora, sino también para un público acostumbrado a narrativas más accesibles.
Stewart se ha enfrentado a críticas y desafíos a lo largo de su carrera, especialmente en su nueva faceta como directora. Sin embargo, su perseverancia ha sido clave para poder plasmar una historia que, aunque difícil de digerir, tiene importancia en el contexto actual. Hay un evidente deseo de mostrar las partes menos agradables de la vida y de hacer sentir al público lo que normalmente sería evitado.
Mientras las películas más cómodas continúan dominando la taquilla, ‘La cronología del agua’ está destinada a estrenarse en cines, un lugar visto como un espacio de respeto y concentración. La espectadora se verá obligada a comprometerse con la historia de Lidia, lo que contrasta con el consumo superficial común en plataformas de streaming.
La película está financiada por varias productoras, reflejando un enfoque colaborativo hacia la producción. Stewart también ha mencionado las odiosas expectativas del modelo de creación de contenido para plataformas como Netflix, donde la narrativa tiende a ser predecible y orientada al consumo rápido. Esto pone de manifiesto el interés por revivir el cine como una forma de arte significativa.
Finalmente, ‘La cronología del agua’ es un recordatorio de que no todos los filmes deben ser agradables. La exhibición de estos relatos difíciles es esencial dado el contexto contemporáneo donde el entretenimiento fácil reinante puede contribuir a un desgaste emocional. El reto ahora es ver cómo recibirá el público esta propuesta desafiante y qué significará para futuras producciones en la industria.
