Filmin estrena el próximo 24 de julio ‘Yo te creo’, ópera prima de Charlotte Devillers y Arnaud Dufeys que arrasó en el Festival de Sevilla con tres premios y pasó por la Berlinale con una Mención Especial en la sección Perspectives.

La película se lleva del Festival de Sevilla lo más gordo: Giraldillo de Oro a la mejor película, mejor guion y mejor actriz para Myriem Akheddiou. No es un palmarés menor. Cuando una primera película se planta en dos festivales de ese calibre y sale con los brazos llenos, algo está funcionando.
La trama se concentra en una única jornada judicial. Alice se enfrenta a su padre ante un juez con la custodia de sus hijos en juego. Eso es todo. Y eso es suficiente. La premisa nace de una investigación que los dos directores llevaron a cabo junto a víctimas, asociaciones y profesionales del derecho. No es ficción construida desde un despacho.
Lo que encontraron durante esa fase de documentación es demoledor. Los procedimientos que afrontan madres separadas y sus hijos acaban generando nuevos traumas. El sistema obliga a las víctimas a demostrar una y otra vez la veracidad de los abusos sufridos. El espacio que debería proteger se convierte en el lugar donde el daño se revive. La película pone el dedo ahí, en esa grieta institucional que pocos quieren mirar de frente.
Devillers y Dufeys definen ‘Yo te creo’ como una película sobre la escucha. La cámara no persigue la acción: se queda en los rostros. En quien habla, sí, pero sobre todo en quien recibe esas palabras. Los silencios, las miradas, las reacciones contenidas construyen la tensión. Es cine de gestos mínimos con consecuencias enormes.
La decisión formal más arriesgada está en la secuencia central. Una vista judicial de cincuenta y cinco minutos rodada prácticamente en tiempo real y a tres cámaras. No hay montaje que disfrace ni elipsis que alivie. El rodaje mezcló intérpretes profesionales con abogados en ejercicio y técnicas de improvisación para que cada declaración golpeara en el momento exacto en que se producía. Cine que confía en lo que ocurre delante del objetivo sin necesidad de adornarlo.
Arnaud Dufeys, formado en el Institut des Arts de Diffusion de Bélgica, ya había sido premiado en el Festival Zinebi de Bilbao por su cortometraje de fin de grado. Charlotte Devillers llega desde un lugar inesperado: su trayectoria profesional anterior estaba en el ámbito de la sanidad. Esa combinación de miradas —una cinematográfica, otra pegada a la realidad del cuidado— explica en parte el tono de la película. Ambos ya trabajan en su segundo largometraje conjunto, titulado ‘Pleasure’.
El 24 de julio, Filmin pone en su catálogo una película que no busca la espectacularidad ni el golpe de efecto. ‘Yo te creo’ apuesta por algo más incómodo: obligar al espectador a quedarse quieto, escuchar y decidir de qué lado está.
