Netflix y Jaume Collet-Serra han decidido resucitar ‘Maelstrom’, una película de acción escrita por Jeffrey Robinov en 1993 que pasó por incontables manos y reescrituras sin llegar nunca a rodarse. Ahora, más de tres décadas después, el proyecto vuelve a respirar.

El guion se vendió originalmente a Warner Bros. y desde entonces no ha hecho más que acumular polvo y frustración. Once años llevaba completamente inactivo, sin que nadie moviera un dedo por él. Hasta que Ori Marmur, desde Netflix, decidió apostar por una historia que cualquiera habría dado por muerta.
La premisa tiene lo que hay que tener para funcionar como thriller nocturno. Un agente federal protege a la prometida de un traficante de armas dentro del programa de protección de testigos. Los hombres del traficante van a por ellos. Y todo sucede en una sola noche, con un huracán que corta las comunicaciones y deja a los protagonistas sin posibilidad de pedir refuerzos. Noche cerrada, sin ayuda, sin cobertura. Puro asedio.
Collet-Serra encaja aquí como un guante. El director ya demostró en 2024 que sabe manejar este tipo de tensión con ‘Equipaje de mano’, aquella película con Taron Egerton metido en un aeropuerto y un chantaje que no le dejaba respirar. El esquema es parecido: espacio cerrado, presión constante, reloj en contra. Netflix sabe lo que tiene con él y repite fórmula.
El encargo de modernizar el guion ha recaído en Mark Bianculli, que trabaja a partir de un primer borrador del fallecido Gregory Fitzpatrick. Tres décadas dan para mucho, y lo que funcionaba en los noventa necesita otra piel. Esa es la tarea.
En cuanto al protagonista, Alan Ritchson se encuentra en negociaciones para encabezar el reparto, según Variety. No hay confirmación oficial, pero el movimiento tiene sentido. Ritchson se ha convertido en un rostro habitual de Netflix y su última colaboración con la plataforma, ‘Máquina de guerra’, fue, en sus propias palabras, «una de las más difíciles». Si cierra el acuerdo, tendrá entre manos a un agente federal acorralado por una tormenta y un ejército de mercenarios. Le pega.
Treinta y tres años. Eso es lo que ha tardado ‘Maelstrom’ en encontrar a alguien lo bastante terco como para sacarla adelante. Que sea Collet-Serra, un tipo que ha construido media carrera sobre personajes atrapados en situaciones imposibles, dice mucho de hacia dónde apunta esta película.
