Richard Zubelzu y la productora Magda Calabrese han arrancado el rodaje de ‘La Huella del Fuego’, un largometraje documental que parte de los incendios forestales que devastaron este verano el centro de la península para abrir un debate que lleva décadas sin resolverse: por qué España sigue ardiendo y qué se está haciendo mal antes de que prenda la primera llama.

La producción corre a cargo de Objetivo Family Films. El planteamiento no es reconstruir la cronología de lo que ocurrió, sino usar los incendios como punto de entrada a algo más grande. Gestión forestal, transformación del paisaje, recursos destinados a la extinción y, sobre todo, la prevención como asignatura pendiente.
El equipo lo explica sin rodeos: «El documental no pretende reconstruir únicamente la cronología de los incendios, sino utilizar estos acontecimientos como hilo conductor para reflexionar sobre los cambios experimentados por los montes españoles durante las últimas décadas y sobre las medidas que pueden contribuir a reducir el riesgo de futuras catástrofes».
El verano de 2026 dejó una marca difícil de ignorar. Los incendios que arrasaron la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila supusieron un punto de inflexión en la historia reciente del centro de España. ‘La Huella del Fuego’ toma ese golpe como arranque y tira del hilo hacia atrás: qué factores explican que los grandes incendios sean cada vez más intensos, qué ha cambiado en nuestros montes y por qué seguimos llegando tarde.
El documental combinará investigación, testimonios y material de archivo. También abordará un ángulo que pocas producciones tocan de frente: la desinformación surgida durante las emergencias. No es solo un retrato del fuego. Es un mapa de todo lo que falla alrededor.
«’La Huella del Fuego’ quiere trasladar el debate desde la extinción hacia la prevención. Los grandes incendios no se entienden únicamente durante los días en que arde el monte; es necesario analizar todo lo que ocurre antes para comprender por qué se producen y cómo pueden mitigarse sus efectos», señalan sus responsables.
Hay documentales que llegan para ilustrar y otros que llegan para incomodar. Lo que plantea Zubelzu apunta más a lo segundo. Hablar de prevención cuando las imágenes del desastre aún están frescas obliga a mirar hacia lo que no se hizo, no solo hacia lo que se perdió. Si ‘La Huella del Fuego’ consigue sostener esa tensión entre la urgencia de lo inmediato y el análisis de lo estructural, puede convertirse en algo más que un documental de temporada: en un documento necesario.



