Bàrbara Mestanza no guarda el golpe para el final. Su documental ‘Sucia’, codirigido con Marc Pujolar, arranca contando en detalle la agresión sexual que sufrió en 2015 y dedica el resto del metraje a lo que nadie suele filmar: los seis años que vienen después.

«Lo importante no es qué me pasó, hasta dónde me metió los dedos. Lo importante es qué pasa después», explica la directora barcelonesa. Ese después incluye la violencia jurídica, la autodestrucción y la soledad. Un proceso de recuperación que le cambió la definición misma de sanar. «Antes pensaba que sanar era volver. Ahora sé que sanar no es volver a ser quien eras, es saber vivir con lo que pasó y poder ser feliz».
La película se rodó sin guion cerrado y sin que sus propios directores supieran cómo terminaba la historia. Buena parte del material se grabó con los dispositivos que Mestanza tenía a mano: su ordenador, su móvil, el móvil de su pareja. Seis años de metraje que pasaron por varios procesos de edición y que obligaron a dejar fuera cosas que, junto a todo lo demás, resultaban inverosímiles. «Hemos intentado normalizar un poco la película para que sea creíble, lo cual es bastante fuerte».
Pujolar y Mestanza comparten una amistad de casi tres décadas. Pero cuando ella le habló de la agresión, él reconoce que no supo reaccionar. «No tenía las herramientas para acompañarla». Ese proceso también forma parte del documental. «Hay muchas narrativas sobre el abuso, pero este era un punto de vista que no habíamos visto».
El recorrido por festivales habla solo. Premio del público y mención especial del jurado en el Festival de Málaga. Mención especial del jurado en el Festival internacional de cine de Las Palmas de Gran Canaria. Paso por el Festival de cine y derechos humanos de San Sebastián y el D’A de Barcelona. Y el salto internacional con el Grand Jury Award del Sheffield DocFest, un galardón que convierte a ‘Sucia’ en elegible para los premios Oscar. «Saber que tenemos la posibilidad de formar parte de algo así es increíble», reconoce Mestanza.
En Sheffield temían que las diferencias culturales levantaran una barrera. Ocurrió lo contrario. «La reacción fue incluso más bestia que en España». Días después de las proyecciones, espectadores se acercaban a hablarle por las calles de la ciudad con lágrimas en los ojos.
Mestanza llevó esta historia primero al teatro, después a un libro y ahora al cine. Actriz desde los 12 años, ganadora del Torneig de Dramatúrgia Catalana en 2021 con ‘Niñata’, ha desarrollado buena parte de su carrera sobre el escenario. Pujolar, por su parte, viene del documental, la publicidad y el videoclip, con trabajos como ‘Una vuelta al sol’ de Amaia o ‘Sigo siendo la misma’ para Netflix.
‘Sucia’ se estrenará en cines españoles el 20 de noviembre y semanas después llegará al catálogo de Filmin. Lo que más le preguntan ahora a Mestanza ya no es por qué no hizo nada. La pregunta ha cambiado: «¿Has sanado? ¿Lo has logrado?». Quizá esa evolución en las preguntas ya dice algo sobre para qué sirve una película como esta.



