La película ‘Lionel’ ha firmado uno de los arranques más discretos que se recuerdan en la cartelera española. Su estreno en cines ha dejado una media por copia de apenas 199 euros, una cifra que refleja salas prácticamente vacías.

Hablamos de un número que duele. Una media de 199 euros por copia significa que, en la mayoría de salas donde se proyectó, apenas hubo un puñado de espectadores por sesión. No hay eufemismos posibles: el público no acudió.
El dato coloca a ‘Lionel’ en la franja más baja del rendimiento en taquilla para un estreno en salas. En un contexto donde el cine español pelea cada fin de semana por hacerse hueco frente a los grandes lanzamientos internacionales, estas cifras evidencian las dificultades que siguen encontrando determinadas producciones para conectar con el espectador en pantalla grande.
No es un caso aislado. El cine español acumula estrenos que pasan por cartelera sin apenas dejar rastro, con ventanas de exhibición cada vez más cortas y una competencia feroz por cada butaca. Pero una media por debajo de los 200 euros por copia sitúa a ‘Lionel’ en un territorio especialmente complicado, donde la propia viabilidad de la distribución en salas queda en entredicho.
El dato es el que es. Y lo que cuenta es crudo: ‘Lionel’ llegó a los cines y los cines, sencillamente, estaban vacíos.



