Las primeras proyecciones para prensa de ‘Digger’ en Nueva York y Los Ángeles han dejado un campo de batalla. La sátira apocalíptica de Alejandro González Iñárritu, con un presupuesto de 125 millones de dólares, divide a partes casi iguales entre quienes ven una obra valiente y quienes la consideran un desastre.

Cruise interpreta a Digger Rockwell, un magnate petrolero cuya explotación en Groenlandia provoca una expulsión de metano, desprende una plataforma de hielo de un glaciar y pone Europa entera en riesgo de tsunami. La película mezcla comedia negra, sátira política y un giro que dinamita su propia premisa. Todo eso con Cruise bajo prótesis cuyo tiempo de aplicación él mismo redujo de seis horas a menos de una. Lo contó en el pódcast New Heights: «Había un tipo con un cronómetro y le dije: ‘¿Ves ese tiempo, seis horas? Cuando terminemos, lo bajaremos de una hora’».
El reparto que rodea a Cruise tiene la temperatura justa. Riz Ahmed como el científico Ganesh, Sandra Hüller como hermanastra y socia empresarial del protagonista, John Goodman como un presidente de Estados Unidos autoritario con cáncer anal, Michael Stuhlbarg como vicepresidente y Jesse Plemons en un papel cuya relevancia solo se aclara al final.
Las reacciones son un choque frontal. Clayton Davis, de Variety, respeta la apuesta y elogia los trabajos de Cruise y Goodman, la fotografía y el diseño de producción, pero admite que «no todos los puntos conectan». Matt Neglia, de Next Best Picture, habla del papel «más dinámico e interesante» de Cruise en años, aunque lamenta que el guion no le deja profundizar con «más fuerza y matices». Jim Hemphill va más lejos: la mejor interpretación de Cruise desde ‘Magnolia’ y una de las películas de estudio «más inventivas visualmente, audaces conceptualmente e imprevisibles» jamás realizadas.
En la otra trinchera, Joey Magidson la define como «un desastre» en el que «no funciona gran cosa». Mike Ryan califica la experiencia de «desagradable». Edward Douglas anticipa una valoración del público «horrenda» en CinemaScore. Anne Thompson, de IndieWire, la llama «película de arte valiente y hermosa» que no conectará con el gran público pero podría encontrar hueco entre los miembros de la Academia, sobre todo en categorías interpretativas y técnicas.
Lo que hay detrás de ‘Digger’ es un regreso. Cruise llevaba más de una década encadenado a héroes de acción. Su única salida de ese territorio había sido ‘Barry Seal: el traficante’ en 2017. Cuatro nominaciones al Oscar, ninguna estatuilla competitiva y un honorífico el año pasado. La elección de Iñárritu —ganador por ‘Birdman’ y ‘El renacido’— olía a campaña de premios. Las reacciones podrían complicarla.
Detrás de las cámaras, Emmanuel Lubezki en la fotografía y Dennis Gassner en el diseño de producción. El guion lleva cuatro firmas: Iñárritu, Alexander Dinelaris, Nicolás Giacobone y Sabina Berman. Dinelaris y Giacobone ya trabajaron con el director en ‘Birdman’. Sumando promoción y campaña de premios, la película necesitaría superar los 300 millones de recaudación mundial para alcanzar el equilibrio.
‘Digger’ llega a los cines españoles el próximo 2 de octubre. Es el regreso de Iñárritu desde ‘Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades’ en 2022. Y es, sobre todo, la prueba de que Cruise ha decidido arriesgar de verdad. Que le salga bien o mal depende de a qué crítico le preguntes. Eso, a estas alturas, ya dice bastante.



