Arturo Valls y Dani Martínez son las voces españolas de ‘El gato con sombrero’, la nueva película de animación basada en el personaje de Dr. Seuss que llega a las salas. La cinta, dirigida por Erica Rivinoja y Alessandro Carloni, cuenta en su versión original con Matt Berry y Bill Hader.

The Cat in the Hat es una figura muy popular en el mundo anglosajón, creada por Dr. Seuss en 1957, el mismo autor del Grinch. Valls da vida al Gato y Martínez se encarga de Gofre, un pez que es la mascota de los dos hermanos protagonistas, Gabby y Sebastian, que acaban de mudarse de ciudad junto a su madre.
Ambos actores de doblaje usaron las voces originales como referencia, aunque construyeron su propia versión a partir de ahí. «A mí me facilitaba un montón ver por dónde van. Luego tienes que «españolizar» o «arturizar» eso que han hecho con el dibujo original, pero el primero que le da vida al gato y le da una personalidad es el actor americano», explica Valls. «Tú le pones tu tono de voz y expresiones que son más de aquí», añade Martínez.
Valls reconoce que el trabajo de doblaje tuvo una exigencia física considerable. «Cuando empecé iba con vaqueros, pero el segundo día ya iba en chándal porque esto exigía mucho movimiento. Tú me veías en la sala de doblaje agachándome, saltando… Me lo he pasado guay pero requería exigencia física», cuenta.
Los dos subrayan que la improvisación tiene un límite claro en el doblaje. «Hay veces que nos preguntan si improvisamos mucho, pero no lo hacemos, entre otras cosas, porque a nivel mundial se tiene que ver la misma película», señala Valls.
La película se presenta con un mensaje a favor del juego y la imaginación frente a las pantallas. En la primera escena, dos niños viven en una casa gris y a oscuras hasta que el Gato aparece. Valls reconoce la dificultad de ese planteamiento: «Esta película, al menos, intenta [ser una película antipantallas], pero ahora mismo quitar una pantalla es súper complicado». El actor también alude al apagón reciente como ejemplo de que algo puede cambiar: «Gente de repente diciendo «se pueden hacer cosas». Como una especie de revelación».
Martínez destaca el atractivo familiar de la cinta. «[A los padres] les va a recordar a cosas que han visto ellos siempre y que les va a enganchar. Luego tienes los personajes de Cosa 1, Cosa 2 y Cosa 3 que son muy divertidos». Valls, por su parte, apunta que «hay también una transformación en los personajes, un arco interesante al que adulto le puede interesar».



