Netflix estrena este viernes 11 de septiembre ‘Gracias, equipo’, un largometraje español que junta a Alexandra Jiménez, Maribel Verdú, Pedro Casablanc y Raúl Tejón en una comedia negra sobre el infierno corporativo disfrazado de retiro rural.

Detrás del guion están Adolfo Valor y Cristóbal Garrido, la pareja creativa responsable de ‘Reyes de la noche’, ‘La vida breve’ y ‘Eres tú’. Tres títulos que comparten un rasgo: saben reírse de lo que duele. ‘Gracias, equipo’ parece ir por el mismo camino.
La premisa tiene mala leche de sobra. La empresa Tío Mochales, otrora reina del queso español, organiza un team building en el pueblo donde se fundó. Un retiro para «reconectar con los valores de siempre». El problema llega cuando los empleados descubren que lo que les espera no es motivación, sino una oleada de despidos. A partir de ahí, peloteo, traiciones y filtraciones. Cada uno a lo suyo.
La dirección corre a cargo de Diego Nuñez Irigoyen, con producción de Zeta Studios. El reparto, además de los cuatro protagonistas, incluye a Ismael Fritschi, Blanca Martínez y Víctor Rebull. Y dos colaboraciones especiales que suman mucho oficio: Saturnino García y Pepe Viyuela.
Valor y Garrido llevan años demostrando que la comedia española puede tener colmillos sin necesidad de gritar. ‘Reyes de la noche’ se metió en las tripas de la radio deportiva con humor ácido. ‘Eres tú’ jugó con el thriller y la risa nerviosa. Ahora apuntan al mundo de la oficina, ese territorio donde la hipocresía y la supervivencia conviven en cada reunión de pasillo.
Lo que plantea ‘Gracias, equipo’ tiene un punto incómodo que puede funcionar muy bien. No es solo una parodia del lenguaje corporativo y sus dinámicas de team building. Es una película sobre gente que descubre, en mitad de la nada, que su empresa les ha tendido una trampa. Y cuando el miedo al despido entra por la puerta, la camaradería sale por la ventana.
Este viernes 11 de septiembre en Netflix. Maribel Verdú y Alexandra Jiménez compartiendo pantalla en una comedia negra escrita por Valor y Garrido. Hay pocas excusas para no darle al play.



