Olivia Wilde dirige y protagoniza la versión estadounidense de la película de Cesc Gay, con Edward Norton, Seth Rogen y una Penélope Cruz que se come la pantalla. Llega a cines el 16 de octubre.

En 2020, Cesc Gay adaptó su obra de teatro ‘Los vecinos de arriba’ y dio forma a ‘Sentimental’. Cuatro actores, un apartamento, unidad de tiempo y lugar. Una película que no necesitaba más. Funcionó tan bien que ha generado seis remakes: una versión italiana, una francesa, una suiza, una coreana, una checa y ahora esta estadounidense. Seis países reescribiendo la misma cena. Algo tendrá el menú.
‘La invitación’ mantiene el esqueleto intacto. Joe y Angela están atascados como pareja. Él gruñe, ella se aburre. Para romper la rutina, Angela invita a cenar a sus vecinos de arriba, Pina y Hawk, una pareja ruidosa y magnética. Joe preferiría quejarse del escándalo nocturno. Lo que ninguno de los dos sabe es que esos vecinos también traen algo bajo el brazo, algo que va a dejar al descubierto cada grieta de su relación.
El reparto es potente sobre el papel. Edward Norton, al que no veíamos en cines desde que dio vida a Pete Seeger en ‘A Complete Unknown’ en 2024, interpreta un papel coqueto pero contenido. No alcanza el nivel de caos que Alberto San Juan imprimía en la original. Seth Rogen y Olivia Wilde funcionan como pareja sin llegar a deslumbrar. Quien realmente carga con el peso de la película es Penélope Cruz. Y lo hace con ganas.
Cruz tiene un parlamento que justifica el precio de la entrada. Su personaje habla de cómo se ignora el deseo femenino a partir de cierta edad, de lo que significa para una mujer sentirse plena y sexualmente activa. Es un discurso poco habitual en pantalla y ella lo clava. Su personaje es el motor de la trama, el que dinamiza cada escena y concatena los mejores momentos de la película.
El guion, firmado por Rashida Jones y Will McCormack, toma decisiones interesantes. Le inyecta más dramatismo que a la original. Buena parte del metraje es taciturno, especialmente el tercio final, y eso se nota en la fotografía y el vestuario. Hay dinamismo en la puesta en escena, cambios de tono y ritmo que mantienen la atención, aunque el desenlace se quede algo plano por contraste.
Un acierto claro: rodar en 35 mm. El celuloide aporta una textura cálida que encaja con una historia sobre intimidad y expectativas vitales encerrada entre cuatro paredes. Ese grano, esa calidez del formato analógico, le da a la película una cualidad táctil que el digital habría aplastado.
‘La invitación’ es una película correcta. Bien interpretada, con decisiones técnicas acertadas y un personaje femenino que eleva el conjunto. Pero la original es más divertida, más equilibrada en el reparto de protagonismo y más redonda. ‘Sentimental’ está disponible gratis en RTVE Play. Véanla y juzguen por ustedes mismos. Es la mejor forma de medir lo que esta versión gana y lo que deja por el camino.



