El documental codirigido por Aída Cordero y Jesús Loniego recupera la figura de la actriz infantil que puso voz a ‘El exorcista’ en España y protagonizó algunos de los títulos clave del fantaterror. Su estreno mundial será el 10 de octubre en la sección Sitges Documenta.

Hay nombres que el cine español enterró sin demasiado ruido. El de Marian Salgado es uno de ellos. Actriz infantil en pleno auge del fantaterror, su trayectoria quedó atrapada entre el brillo de un género que fascinaba y las sombras de una industria que no se paraba a pensar qué pasaba con los niños cuando se apagaban los focos. ‘La niña del fantaterror’ rescata esa historia.
El documental, producido por Fonofox, se presentará en el Cinema Escorxador a las 12:15 horas. Sitges le da el hueco en su sección dedicada al documental, un escaparate que encaja como un guante con lo que la película propone: mirar al pasado del terror español desde un ángulo incómodo.
Salgado fue la voz española del personaje de Linda Blair en ‘El exorcista’. También protagonizó ‘La endemoniada’, dirigida por Amando de Ossorio, y participó en ‘¿Quién puede matar a un niño?’, de Chicho Ibáñez Serrador. Tres títulos que bastan para entender su vínculo con el género. Pero detrás de esos créditos había una niña que trabajaba para contribuir al sustento de su familia.
El punto de partida del proyecto es ‘La hija del periodista’, la autobiografía que Salgado publicó en 2020 con la editorial Applehead Team. Un libro de luces y sombras donde la actriz reconstruye una vida marcada desde la infancia por la responsabilidad y el trabajo ante las cámaras. El documental toma ese material y lo convierte en otra cosa: un diálogo entre Salgado y el propio fantaterror, personificado por Antonio Mayans.
La película reúne voces que conocen el género desde dentro. Javier Botet, los cineastas Koldo Serra, Carlota Pereda, Alicia Albares, Silvia Conesa y Olga Osorio. También especialistas como Ángel Sala, Xavi Pons y Rubén Sánchez Trigos. No es un ejercicio de nostalgia. Lo que conecta todas esas intervenciones es una pregunta que sigue sin respuesta cómoda: cómo se ha tratado a los menores en el cine y qué protección necesitan durante y después de los rodajes.
Aída Cordero, nacida en Benavente, llega a este proyecto desde una relación larga con el terror español. Estudió Comunicación Audiovisual en la Universidad Complutense de Madrid y dedicó su tesis a la filmografía de Chicho Ibáñez Serrador. Ha trabajado como fotógrafa de rodaje dentro del género y en 2018 dirigió su primer cortometraje profesional, ‘Movie Time’, seleccionado en festivales como Nocturna y Sombra. No es alguien que se haya acercado al fantaterror por oportunidad. Es alguien que lleva años moviéndose en ese territorio.
Lo que hace interesante a ‘La niña del fantaterror’ no es solo la recuperación de una memoria cinematográfica que el paso del tiempo ha ido desdibujando. Es que usa esa memoria para hablar de algo que todavía importa. El fantaterror español tuvo sus películas, sus nombres y su época dorada. Pero también tuvo a sus niños. Y a esos casi nunca se les preguntó cómo les fue después.
Sitges, 10 de octubre. Cinema Escorxador. 12:15. El fantaterror español se mira al espejo y esta vez quien devuelve la mirada es una niña que creció delante de las cámaras.



