Filmin estrena este viernes 2 de octubre ‘Lady’, el debut en el largometraje del cineasta británico Samuel Abrahams. Una mezcla de falso documental, comedia y realismo mágico protagonizada por Sian Clifford y Laurie Kynaston que llega con un palmarés de festival nada discreto y una puntuación perfecta en Rotten Tomatoes.

La premisa engancha desde el primer minuto. Lady Isabella Ravenhyde, una aristócrata recluida en una mansión enorme, decide que ha llegado su momento. Contrata al joven cineasta Sam para que documente su vida y, sobre todo, su participación en un concurso de talentos infantil que pretende ganar. Hasta ahí, sátira pura. Pero entonces Isabella empieza a desaparecer. Literalmente. Ante la cámara. Y lo que parecía una broma sobre los delirios de grandeza de la aristocracia se convierte en otra cosa.
Porque lo que ‘Lady’ hace con esa desaparición física es traducir en imagen algo que su protagonista ya sentía: la sensación de ser invisible. Como mujer, como artista, como persona. La película desplaza la mirada desde el privilegio hacia un territorio mucho más incómodo y reconocible. La necesidad de que alguien mire. De que alguien confirme que existes.
Clifford, a la que medio mundo conoce por ser Claire en ‘Fleabag’, carga con todo el peso de la función. Y lo hace moviéndose entre la caricatura y la vulnerabilidad sin red. Ella misma ha reconocido que su percepción de Isabella fue cambiando durante el rodaje: pasó de verla como alguien «totalmente delirante, egoísta y bastante desagradable» a descubrir en ella «humanidad, dolor y vulnerabilidad». También ha admitido que «casi renuncié porque me daba mucho miedo interpretar el papel». Al final, dice, le «encantó interpretarla y encarnar toda su rareza», sobre todo porque le apasiona «esconderme detrás de mis personajes». Justo lo contrario que Isabella.
A su lado, Laurie Kynaston, al que algunos recordarán por ‘Leonard y Hungry Paul’, interpreta a Sam, el director que acepta el encargo pensando en relanzar su propia carrera. Lo interesante es que ambos personajes buscan lo mismo desde lugares opuestos: reconocimiento, visibilidad, alguien que les diga que lo que hacen importa.
El recorrido en festivales habla bastante claro. ‘Lady’ se estrenó en el BFI London Film Festival y pasó por el PÖFF Tallinn Black Nights, donde Abrahams se llevó el premio a mejor dirección. En el REC de Tarragona obtuvo un Premio del Jurado. También fue seleccionada en el Atlàntida Mallorca Film Fest. Y en su paso por los cines británicos cosechó un 100% en Rotten Tomatoes. Para una ópera prima, no está nada mal.
Lo que hace especial a ‘Lady’ es que arranca como algo que crees haber visto antes —la aristócrata excéntrica, el falso documental con su punto de incomodidad— y acaba llevándote a un sitio inesperado. Esa transición del humor a la emoción, del ridículo a la soledad, es exactamente el tipo de película que Filmin suele acertar al programar. Pequeña, británica, con una actriz enorme al frente y una idea que se queda dando vueltas después de los créditos.
2 de octubre en Filmin. Una comedia que habla de desaparecer y que, con ese palmarés, tiene toda la pinta de hacerse muy visible.



