Naomi Watts, recién galardonada con el Premio Donostia del Festival de Cine de San Sebastián, ha recordado cómo aceptó protagonizar ‘Lo imposible’ a pesar de su miedo al agua, un pánico real provocado por un accidente que sufrió a los 14 años en una playa de Bali.

Su primer instinto fue rechazar el papel. Le preocupaba que una película sobre el tsunami del océano Índico de 2004, que mató a unas 200.000 personas, acabara convertida en un espectáculo de efectos visuales. «Hacer una película que pudiera terminar siendo otra película de desastres… hacer que parezca espectacular de cualquier manera sería un gran error», explicaba la actriz al periódico canadiense Times Colonist.
Lo que cambió todo fue un nombre: Juan Antonio Bayona. Watts admiraba su trabajo en ‘El orfanato’ y eso bastó para que pidiera el guion. «Pensé: «Bueno, es un cineasta de verdad. Él sabe de drama. Suena interesante»». Cinco páginas después, ya no había vuelta atrás.
Pero el rodaje traía un problema que iba más allá de lo profesional. Watts sufre hidrofobia desde que era adolescente. Cuando emigró con su familia de Inglaterra a Australia, hicieron escala en Bali. Su madre y ella se metieron en el mar. Y al intentar salir, una corriente de resaca las atrapó. «No era muy buena nadadora en ese entonces. Me cansé muchísimo. Recuerdo que me asusté mucho, y mi madre también», contaba a The Independent.
Ese miedo la acompañó hasta el tanque de agua gigante donde Bayona rodó la recreación del tsunami. Diez minutos de película que exigieron más de un mes de rodaje dentro del agua. Nada de efectos digitales. Todo real, todo físico. La actriz aparecía atada a una silla giratoria que la sumergía mientras las cámaras filmaban. «Gran parte de ello no era actuación, porque literalmente te succionaban bajo el agua, y yo jadeaba de verdad en busca de aire».
Y entonces ocurrió lo peor que podía ocurrir. Un fallo técnico. La silla empezó a cambiar de dirección sin control. Watts tenía los pies atados y no podía salir. «No podía salir y pensé: «¡Dios mío, no pueden detenerlo!»». Hizo la señal de alarma para que pararan la máquina antes de quedarse sin oxígeno. La sacaron a tiempo. Pero el susto dejó huella. «Recuerdo que me enfadé bastante porque pensé: «Quizás estaban intentando hacerme parecer más asustada»».
El resultado justificó cada segundo de angustia. ‘Lo imposible’, el drama inspirado en la historia real de María Belón, una médica española que buscó a su familia tras la catástrofe, se convirtió en una de las películas más recordadas de la carrera de Watts junto a ‘Mulholland Drive’, ’21 gramos’ o ‘The Ring’. Su interpretación le valió nominaciones a los Premios Goya, los Globos de Oro y los Oscar.
Hay algo brutal en saber que el terror que se ve en pantalla no era del todo interpretado. Que la mujer que lucha por respirar entre los escombros de agua arrastraba un pánico real, uno que empezó en una playa de Bali cuando tenía catorce años y que Bayona, sin quererlo, le hizo revivir. A veces las mejores actuaciones no se construyen. Se sobreviven.



